Por Dixie Edith

Cuba contará con una línea especializada para la orientación y apoyo psicológico a personas que sufren violencia de género, trascendió el pasado 23 de julio, durante un encuentro del equipo asesor del grupo nacional de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) para la atención a esta problemática social.
En los próximos meses, la Línea 103, antes antidroga y luego habilitada para atender demandas diversas de la población en tiempos de aislamiento por covid-19, ampliará sus servicios para responder a denuncias de violencias de género y de otras que ocurren en el escenario familiar, explicó a SEMlac Clotilde Proveyer, socióloga y coordinadora del equipo asesor.
De este modo, esa vía brindará la primera ayuda psicosocial y ofrecerá la información y orientación que se requiera para la derivación a otros servicios esenciales del sistema de protección, intentando articular esa respuesta en red.
Según coinciden las especialistas del equipo, la respuesta a las violencias de género debe articular la participación integrada e integral de diferentes actores, tanto gubernamentales e institucionales, como de la sociedad civil, para garantizar la disponibilidad, de forma ininterrumpida, de un conjunto de servicios básicos como los de salud, los policiales y judiciales, entre otros existentes en el país.
En paralelo, se ha aprobado una Guía que propone un conjunto de herramientas teóricas, metodológicas y prácticas para orientar esta primera atención telefónica a las demandas de apoyo por diferentes formas de violencia.
El material sistematiza elementos del marco jurídico para la prevención y atención de la violencia basada en género, en el país y a nivel internacional; explica los principios de actuación de la Línea 103, pero también precisa detalles sobre la violencia de género, sus formas y manifestaciones fundamentales, así como la que ocurre contra niñas y niños.
Igualmente, detalla en qué consiste la llamada “primera ayuda psicológica” y cuáles son las principales señales de alerta a tener en cuenta cuando se brinde el servicio, entre otros temas.
Un producto muy importante que incluye la Guía es el mapa de los servicios que hoy existen y funcionan en el país para la atención y enfrentamiento a la violencia de género.
El texto, de próxima publicación y diseminación pública, está dirigido a preparar al personal que prestará la primera atención y ayuda psicológica remota a través de la línea telefónica u otro soporte tecnológico (por ejemplo, los Psicogrupos Whatsapp creados en la covid-19).
Pero también servirá como guía de capacitación a quienes prestan servicios en las líneas telefónicas, ya en funcionamiento, de la Policía Nacional Revolucionaria, la Fiscalía General y las Casas de Orientación a la Mujer y a la Familia, de la FMC.
En la base de la propuesta se encuentran las experiencias metodológicas y prácticas de un equipo de trabajo de la Universidad de Ciencias Médicas de Cienfuegos, a unos 230 kilómetros de La Habana, que bajo la coordinación de la psicóloga Laura Magda López Angulo ha brindado apoyo psicológico muy efectivo desde la distancia a muchas personas durante la pandemia.
La iniciativa es parte, además, de una propuesta más abarcadora que busca articular en un sistema integral a organismos del Estado y otras instituciones para actuar contra este tipo de maltrato, precisó Proveyer.
La acción, y la estrategia más amplia que le da respaldo, ha sido resultado de varios meses de trabajo de la FMC, bajo la asesoría de ese equipo integrado por académicas, juristas, profesionales de la salud y comunicadoras, el cual articula a instituciones como la Universidad de La Habana, la Unión Nacional de Juristas de Cuba (Unjc), el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), la Fiscalía General de la República y la Policía Nacional Revolucionaria, entre otras.
En Cuba, la Encuesta Nacional de Igualdad de Género de 2016 registró que 26,7 por ciento de las mujeres entre 15 y 74 años declararon haber sido víctimas de violencia en el contexto de sus relaciones de pareja en los últimos 12 meses de su vida. Mientras, 39,6 por ciento de las mujeres encuestadas expresaron haber sufrido violencia en sus relaciones de pareja en otro momento de su vida.
En 2019, el Informe Nacional Voluntario de Cuba sobre la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible reportó, por primera vez, la tasa de femicidios ocurridos en 2016, cuyo valor fue de 0,99 por cada 100.000 mujeres de 15 años y más.
Para Proveyer, el paso es muy importante, pues urge activar redes de apoyo en la sociedad para garantizar que las víctimas de violencia puedan recibir el acompañamiento necesario.
A su juicio, los meses de aislamiento debido a la pandemia han agudizado el impacto de las violencias, justamente porque se rompen las redes sociales en las que las personas están insertadas habitualmente y son condiciones propicias que usa el maltratador para ampliar el control sobre las víctimas.

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