El sexismo en el lenguaje es uno de los temas en constante discusión en cuanto a la discriminación de género. Lo dobletes genéricos, la masculinización de las profesiones muchas veces dictan salidas que, o bien molestan a los entendidos en la lengua española, o dictan un discurso que excluye a las mujeres.
La idea, según Wanda Canals, licenciada en Filología, profesora de la universidad de las artes (ISA) con una tesis de maestría de desarrollo cultural (2005-2006) enfocada en el género, no siempre debe enfocarse en la parte estilística del idioma, sino en su uso gramatical.
Mujeres Emprendedoras conversa con Canals sobre la postura de los especialistas cubanos en cuanto al sexismo en el lenguaje en el contexto actual..

Lunes, 26 Marzo 2018 03:37

¿Educar es cosa de mujeres?

Hagamos un ejercicio simple de memoria: ¿a cuántos maestros recordamos durante nuestra formación? Seguramente serán muy pocos, y aquel que hayamos tenido lo más probable es que pertenezca al período universitario o, en menor medida, al preuniversitario.
No es por gusto que el Anuario Estadístico de Cuba, de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei), en su versión correspondiente al año 2016, dedica un apartado al rol de la mujer en la educación. Queda claro en la comparación de los últimos seis años que, mientras que el personal docente frente a las aulas estuvo alrededor de los 250 mil profesionales, alrededor de 160 mil de esta cantidad eran mujeres.
En igual proporción se manifestaba la diferencia en la enseñanza primaria, cuando el total rondaba los 80 mil profesores, y alrededor de 60 mil eran maestras. Como sugieren nuestras propias historias de vida, a medida que aumenta la enseñanza, crece la cantidad de hombres frente al aula. Por eso es que en la Secundaria Básica esa diferencia se reduce y ya son menos las maestras y más los profesores, aunque ellas siguen dominando las estadísticas.
Cuando llegamos a la universidad (¡vaya paradoja!) disminuyen considerablemente las profesionales que se enfrentan a esta responsabilidad. Como se ha evidenciado en otras ocasiones, esto se debe a que ellas se ven obligadas por las condiciones sociales a postergar más su realización profesional debido a razones del hogar y la familia. Por lo que un grado tal de especialización como el que requiere la enseñanza de las universidades está más cercano de las posibilidades de preparación de los hombres.

Publicado en Buenas prácticas
Lunes, 26 Marzo 2018 01:37

Por una infancia libre de estereotipos

El peligro de reproducir y recibir estereotipos sexistas está en todas partes. Pero hay espacios donde los sujetos son más vulnerables a estos constructos culturales. Se trata del contexto educativo y el hogareño. Y teniendo en cuenta esta mixtura, existen además edades donde las personas somos más sensibles a captar los prejuicios que, "sin querer", nos enseñan. Son las edades tempranas.
Las personas hasta los 6 años de edad aprenden básicamente por imitación de los adultos, y repetición de saberes inculcados. Por eso los familiares y cuidadores poseen un 99% de responsabilidad en lo que muestran chicos y chicas preescolares.
En estos momentos la alerta no solo da voces desde el punto reconocido de la educación estatal; sino que las nuevas alternativas de cuidado particular desatan otras preocupaciones.
Es cierto, siempre podemos sucumbir a la interpretación de lo masculino y lo femenino que tienen las educadoras de los círculos y jardines del estado. Estas figuras bien pueden estar sujetas a las asignaciones que la cultura, en su posición hegemónica, ha pautado.

Publicado en HISTORIAS COTIDIANAS
Lunes, 29 Agosto 2016 12:27

Al sexismo: punto y final

El escenario escolar continúa siendo uno de los espacios en los que se reproducen estereotipos y roles de género. Sobre las mujeres sigue recayendo la mayor parte de las tareas que tienen que ver con el aprendizaje los hijos: asistir a matutinos y reuniones de "padres", forrar libretas, ayudar en la realización de tareas y preparar la merienda, por citar algunas. Pero no solo mediante esas responsabilidades distribuidas de manera inexacta entre uno y otro sexo se erigen los aprendizajes sexistas empeñados en asignar valores diferentes a hombres y mujeres.
La lectura desde los primeros grados constituye otra de las fuentes de la que los escolares beben el sexismo. Así lo esclarece la investigación "¿Sexismo en los textos de Lengua Española de la educación primaria? Un material complementario para su análisis", de la máster en Psicología Clínica y Sexualidad Ismary Lara Espina.

Publicado en HABLEMOS DEL LENGUAJE