Lunes, 27 Febrero 2017 06:02

Nuevas garantías para madres trabajadoras

Por  Dayneris Mesa Padrón

Recientemente fueron dados a conocer, en la Gaceta Oficial de la República de Cuba, dos nuevos decretos leyes y cuatro resoluciones, en aras de ampliar los beneficios económicos a las madres trabajadoras que hasta el momento disfrutaban de una licencia de maternidad hasta el primer año de vida del bebé, con pagos incluidos.
Los dictámenes, de amplia repercusión en medios oficiales y otras vías de comunicación no tradicionales, también promueven la participación activa de las figuras de abuelos y abuelas, que hasta ahora no se comprendían en lo establecido al respecto; pues ya estaba legislada la licencia de paternidad.
El derecho de los padres, contemplado desde hace unos años, continúa, sin embargo, con una explotación limitada por parte de los protagonistas masculinos.
Por otra parte, una resolución conjunta del Ministerio de Finanzas y Precios y el Ministerio de Educación regula un nuevo procedimiento para el pago por los servicios en los círculos infantiles y seminternados, encaminado a aquellas madres con dos o más hijos.
Además de una mejora de las condiciones de vida y de las posibilidades de las madres trabajadoras cubanas, estas medidas intentan estimular la fecundidad. No obstante, a la par de las expectativas que generan, existe otro tanto de recelo.

Al salir estos cambios a la luz, la destacada activista cubana Sandra Álvarez posteó en su blog Negra cubana tenía que ser una preocupación evidente alrededor de las mujeres implicadas en el sector no estatal.
"Preliminarmente podrían valorarse como positivas para el objetivo que las originó --explica Álvarez--. Sin embargo, no creo que ninguna de ellas estimule directamente la decisión de tener hijxs. Los problemas más grandes a los cuales se enfrenta la familia cubana no están necesariamente en la fase de la maternidad o el primer año de vida del bebé, sino en las complejidades de una sociedad donde no hay manera de financiar la crianza de un niñx, no importa la edad que tenga, a partir de un salario ordinario y donde muchas personas jóvenes, en manos de quien se supone está el futuro del país, quieren emigrar, entre muchas otras cuestiones.
"Con relación a las cubanas que se desempeñan en el sector cuentapropista, sigo insistiendo en que sería necesario hacer una investigación que revele las presiones a las que son sometidas por parte de sus jefes para que no se embaracen".
En declaraciones publicadas por Jennifer Batista Torres, profesora de Derecho Laboral del Departamento de Asesoría Internacional de la Facultad de Derecho, de la Universidad, insistía en que estas problemáticas resultan diana del derecho laboral en los negocios privados.
"Según las instituciones del Derecho Laboral --insistió la joven--, en estos momentos las de mayor impacto en el sector no estatal son las cuestiones relativas a la protección de la mujer durante el embarazo, las oportunidades de empleo para ellas y en general para los trabajadores que sobrepasan 'la juventud', debido a que los cuentapropistas prefieren contratar a personas jóvenes y sin hijos".
¿Cómo garantizar entonces esta protección especial a las mujeres en los espacios no estatales? ¿Qué derechos (en el plano laboral) tienen aquellas mujeres del sector no estatal que salen embarazadas? Incluso cuando las nuevas normativas enfatizan en esta parte de la economía cubana, sigue siendo una utopía regular y velar porque las modificaciones actuales y las leyes anteriores se cumplan al pie de la letra en este sector emergente.
Hace unos meses, Jennifer Batista contestaba: "Estos derechos son lo que establece el Decreto Ley 278/ 2010, del régimen especial de seguridad social para los trabajadores por cuenta propia. En su capítulo cuarto dedica siete artículos para regular los derechos de la mujer embarazada.
"Tiene derecho a una licencia retribuida por maternidad al cumplir las 34 semanas y por un término de 18 semanas, las 6 anteriores al parto y las doce posteriores. Si es múltiple el embarazo, la licencia se concede a partir de 32 semanas y el término se extiende a 8 semanas. Debe cumplir con determinados requisitos para esto: haber contribuido al régimen de seguridad social como mínimo durante al menos los doce meses inmediatos anteriores a la fecha de inicio de la licencia.
"De no cumplir con tales requerimientos tiene derecho a recesar en sus labores y a ser exonerada de contribuir a la seguridad social durante el término establecido o contribuir si así lo desea.
"La norma también le reconoce otros derechos en caso de que el bebé nazca antes o después, en relación al cómputo de la licencia pre y postnatal, así como en caso de que fallezca".
En días pasados, como respuesta a una de las participantes del foro debate promovido por el diario Juventud Rebelde a propósito de estos procedimientos, Yamina Peña Fournier, subdirectora general del Instituto Nacional de Seguridad Social (INASS), y Haydée Franco Leal, directora de políticas y proyecciones del INASS, manifestaron en torno a este acápite:
"En la interrogante referida a la protección que, por el sistema de seguridad social, se brinda a la trabajadora por cuenta propia embarazada, materia de competencia del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, le informamos que el régimen especial de seguridad social para los trabajadores por cuenta propia (Decreto Ley 278 de 2010), establece para la trabajadora gestante la obligación de recesar al arribo a las 34 semanas de embarazo o las 32, si es múltiple, y asimismo el derecho a una licencia retribuida, que comprende seis semanas anteriores al parto (licencia prenatal) y 12 posteriores al mismo (licencia postnatal), cuya cuantía se determina sobre el promedio de la base de contribución mensual, seleccionada por la trabajadora al momento de su afiliación.
"De igual manera, si la trabajadora así lo decide, puede solicitar la suspensión temporal en el ejercicio de la actividad para dedicarse a la atención y cuidado del menor hasta que arribe al año de vida. En este período, si los ingresos del núcleo familiar resultan insuficientes para satisfacer sus necesidades, la madre trabajadora puede solicitar una ayuda, a través del régimen de Asistencia Social, el que está dirigido a brindar protección no solo a los adultos mayores sino también a cualquier persona no apta para trabajar y que carezca de familiares en condiciones de prestarle ayuda. La solicitud se realiza ante la Subdirección de Asistencia Social de la Dirección de Trabajo de su municipio de residencia".
Según refiere la Gaceta Oficial en su edición del 10 de febrero de 2017, se adiciona una Disposición Especial, que será la Quinta en los decretos leyes números 278, "Del régimen especial de seguridad social para los trabajadores por cuenta propia", de 30 de septiembre de 2010; y 298, "Del régimen especial de seguridad social para los usufructuarios de tierra", de 29 de agosto de 2012; la Cuarta en el Decreto Ley No. 306, "Del régimen especial de seguridad social de los socios de las cooperativas no agropecuarias", de 17 de noviembre de 2012; y la Segunda en el Decreto Ley No. 312, "Del régimen especial de seguridad social de los creadores, artistas, técnicos, personal de apoyo, así como de la protección especial a los trabajadores asalariados del sector", de 31 de julio de 2013, la que queda redactada, para todos los supuestos, de la manera siguiente:
DISPOSICIÓN ESPECIAL: "El período durante el cual la afiliada se encuentra impedida de ejercer su actividad por encontrarse en el disfrute de la prestación por maternidad o estar incapacitada por enfermedad o accidente, así como por otras causas establecidas en la ley, en las que se encuentra exceptuada de contribuir a la seguridad social, se considera como tiempo de contribución a los efectos de obtener el derecho a la prestación económica".
Además de las preocupaciones sobre la vulnerabilidad de las mujeres que se vinculan hoy con el sector no estatal, existen otras inquietudes en cuanto a las resoluciones implementadas.
El foro debate promovido por Juventud Rebelde también evidenció parte de estas intranquilidades. En el intercambio intervinieron también las especialistas Osmayda Hernández Beleño, miembro del secretariado nacional de la FMC, y Haydée Franco Leal, directora de políticas y proyecciones del INASS y Osmayda Hernández Beleño, miembro del secretariado nacional de la FMC. Vale la pena citar algunas de las preguntas expresadas por las lectoras, de conjunto con las respuestas de las entendidas en el tema.
Pregunta: ¿Por qué estas medidas estimulan más a que las recién paridas se re-incorporen de inmediato a trabajar que a la maternidad?
Responden Yamina Peña Fournier, subdirectora general del Instituto Nacional de Seguridad Social (INASS), y Haydée Franco Leal, directora de políticas y proyecciones del INASS:
"Estas medidas no solo están dirigidas a estimular la fecundidad, sino también la incorporación y reincorporación al trabajo de la mujer, así como propiciar la participación de otros familiares en el cuidado y atención de los menores. Es importante destacar que esta legislación, amplió los beneficios para la mujer trabajadora, es decir, añadió otros a los ya reconocidos desde la norma anterior. Entre estos se encuentran que la prestación monetaria mensual por maternidad no sea inferior al salario mínimo vigente en el país; el derecho para la trabajadora con pluriempleo, que la prestación por maternidad (prestación económica y la prestación social), se conceda por los dos centros de trabajo, en proporción al tiempo real trabajado, así como para madre que opte por reincorporarse a trabajar, vencido el período de la licencia posnatal, el derecho a simultanear la prestación social por maternidad con el salario. Estas medidas, sin dudas contribuyen a incrementar los ingresos económicos del núcleo familiar de la madre trabajadora, cuya vía es a través del trabajo".
Pregunta: ¿Esta nueva norma estimula a la madre trabajadora o a la madre cuentapropista en general? Eso estimularía más todavía el pase de personal calificado (donde las mujeres cubanas ya tienen preponderancia) hacia dicho sector TCP ¿no?
Responden Yamina Peña Fournier, subdirectora general del Instituto Nacional de Seguridad Social (INASS),y Haydée Franco Leal, directora de políticas y proyecciones del INASS: "Estas normas están dirigidas a estimular la fecundidad y la incorporación y reincorporación al trabajo de todas las mujeres trabajadoras, con independencia de sector en que laboren y consecuentemente del régimen de seguridad social al que pertenezcan; la diferencia en el tratamiento entre uno y otro régimen está condicionado a las características de la actividad que realizan, las que por la índole de sus procesos productivos o de servicios requiere adecuar los beneficios de la seguridad social a sus condiciones".
Uno de los asuntos que más presión ejerce en la decisión de tener descendencia en estos momentos, es la situación económica y las garantías materiales para el cuidado de la familia, sobre todo cuando las madres cesan de generar ingresos para el núcleo filial.
Sobre la pertinencia de estas modificaciones, sus pro y sus contras, Osmayda Hernández Beleño, miembro del secretariado nacional de la FMC comentó en el mencionado intercambio de Juventud Rebelde: "La aprobación de estos decretos leyes y las resoluciones, sin lugar a dudas, extiende la protección existente a la mujer trabajadora y beneficia su protección, estimulando la reincorporación de las madres al trabajo y a su vez posibilita que, además del padre que ya tenía la posibilidad de acogerse a la ley, puedan participar otros familiares tan importantes como los abuelos maternos o paternos.
"Por supuesto que estas medidas no satisfacen completamente las necesidades sentidas de las mujeres trabajadoras, pero dan respuesta a las insatisfacciones y necesidades de miles de federadas y familias que han tenido que adoptar disimiles medidas para garantizar la participación en la vida económica del país".

 

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