HISTORIAS COTIDIANAS (61)

La Habana, noviembre (SEMlac).- Cuando a Teresa Luis Rojo le piden rebobinar sus 73 años de vida, pasando por el pupitre donde comenzó estudios de Arquitectura a inicios de la pasada década del sesenta en La Habana, le brotan a un tiempo la sonrisa y el suspiro.

Su carrera como proyectista y luego directora por casi 30 años de la única empresa cubana tres veces ganadora del Premio Nacional de Calidad (2003, 2007, 2012), es ejemplo claro de cuán eficientes pueden ser las mujeres directivas, pero también de los costos personales que implica asumir cargos en una sociedad donde las responsabilidades familiares siguen sobre hombros femeninos.

(Entrevista realizada por Dalia Virgilí a Midialis Durán Rodríguez, 44 años, Directora de la Unión Empresarial de Base (UEB) Industrias Locales Baracoa que pertenece a la Empresa Provincial de Industrias Locales Varias Guantánamo)

M- Lo que yo he podido hacer es no dejar que se pierda el alma. Antes había creatividad con recursos; hoy estamos hablando de creatividad sin recursos, lo que implica no dejarnos vencer y lograr impregnar ese deseo de poder hacer cosas diferentes, creativas. Me ha sido complejo poderlo mantener. Creo que nos hemos ayudado unos con otros. Yo les he transmitido el positivismo y ellos la acción sobre el positivismo.

En el sistema patriarcal las mujeres tienen mandatos específicos: ser madres, esposas y amas de casa. Estos las posicionan especialmente como seres de y para otros. Es esta una condición de género que comparten las mujeres en el sistema de organización social y política patriarcal, aunque es experimentada de manera particular para cada una de ellas dada su situación específica de vida (psicológica, nacional, familiar, profesional y sus relaciones interpersonales).

La Habana, septiembre (Especial de SEMlac).- La apertura de nuevas modalidades de empleo independiente en Cuba y la flexibilización de sus normas desde 2010 ha despuntado la creatividad en los negocios privados, que poco a poco le cambian el rostro a las ciudades de la isla. Aunque minoritarias en esta modalidad laboral, no faltan mujeres con experiencias valiosas al emprender pequeñas empresas.

Así sucede con la arquitecta Inger Ponce de León, la diseñadora Patricia González Rodríguez y la artista plástica Ana María Padrón, quienes desde mediados de 2012 mantienen un restaurante vegetariano, ubicado al oeste de la capital cubana.

Para Flavia, trabajadora por más de 30 años de la UEB Industrias Locales de Baracoa, lo más apasionante en su vida ha sido, y es aún su trabajo. Considerada por la empresa la trabajadora más innovadora y valiosa se encarga hoy de diseñar nuevos modelos de artesanía y enseñarlos a las nuevas generaciones de artesanas que se incorporan a este trabajo en la UEB. Al inicio de su vida laboral solo se desempañaba en la costura pero, por emergencia, tuvo que iniciarse en la artesanía topándose así con la pasión de la creación. Hoy, por demás, es una fiel impulsora de la autogestión empresarial e incita a sus aprendices a hacer uso de los recursos naturales para cumplir, y sobrecumplir cuando se puede, los planes mensuales de producción.