HISTORIAS COTIDIANAS (57)

En la ciudad de Santiago de Cuba, una emblemática fábrica es orgullo e historia de sus pobladores. La Ronera Santiago de Cuba, fundada el 4 de febrero de 1862, es referencia fundacional del ron ligero cubano. Muchos hablan de una fórmula secreta de la familia Bacardí, sus fundadores, y la realidad indica que la conjunción de factores geográficos, climatológicos y especialmente humanos de los maestros roneros, permiten la genuina y auténtica calidad de este ron.

Lunes, 07 Abril 2014 17:04

Laura*

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Laura deja el libro sobre la cama y observa la luz de la lámpara de pantalla rosa, que hoy se le antoja azul; la apaga. Se levanta y enciende la luz brillante del techo, se para frente al espejo de la cómoda y cepilla su pelo como una autómata. Pasa sus dedos lentamente por las cejas, la barbilla, los párpados. Deja este ejercicio aburrido y va hasta el baño, cepilla sus dientes por tercera vez en la noche. Camina hacia la cama donde se encuentra Pablito y mira al niño dormir tranquilamente. Se sienta frente al computador. Suspira.

Intenta olvidar las imágenes que lo acercan y concentrarse en el trabajo, pero estas vuelven, vuelven los recuerdos, su recuerdo. Hoy se dormirá en la madrugada cuando la venza el sueño, sabe que extrañará no tropezar con Pablo y sentir su respiración, porque el decidió irse. No quiso entender que ella ama su trabajo tanto como su vida en este hogar. Que siempre ha sabido conciliar sus obligaciones laborales con todas las tareas de la casa, aun con mucho esfuerzo y sacrificios.

Ofrecer algo más, sumando reflexiones, criterios de clientes y las motivaciones de las mujeres que lo soñaron podría resumir la esencia de O2, un spa capitalino que, además de ejercicios y belleza corporal, ofrece arte y jardinería, consejos nutricionales o culinarios y hasta música.

"Siempre quise tener algo propio", confesó a SEMlac Omara Mirabal López, cibernética de 51 años, amante de las artes y ahora mujer de negocios. Razones múltiples coincidieron para llevar a esta profesional de las ciencias exactas a la construcción de un espacio para practicar ejercicios, arreglarse el cabello o hacerse la manicura, o sea, para atender "la parte más bien estética del cuerpo", como ella misma define.

La Habana, enero (SEMlac).- El aroma del pastel recién horneado es para Katia Bianchini un recuerdo de infancia. Su madre solía prepararlo, lo mismo que el pan, siguiendo recetas transmitidas por generaciones entre las mujeres europeas de su familia, y a esa herencia echó mano cuando se animó a fundar negocio propio, en la capital cubana.
Llegó a Cuba con sus padres en 1969, siendo solo una niña, y aunque nunca se desligó por completo de su Suiza natal, fue en la isla cribeña donde formó su carácter, se graduó de maestra, nacieron sus hijos y transcurrió casi toda su vida.
Parte del aire cosmopolita proveniente de ese origen suizo-italiano distingue a Bianchini, la cruasantería que inauguró hace poco más de un año en La Habana Vieja. En ella volcó la afición por la repostería y la capacidad organizativa que aprendió en décadas, como administradora de proyectos para empresas y organismos internacionales.

Viernes, 10 Enero 2014 21:13

“La emprendedora soy yo”

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Vivo en Virginia Pecuario, en Yateras, en la zona montañosa de Guantánamo (a más de 800 kilómetros de La Habana). Trabajo como económica en la Unidad Básica de Producción Cooperativa “Frank País García”.

Comencé a trabajar a los 16 años, así que lo he hecho la mayor parte de mi vida, pero a la UBPC llegué casi por casualidad, hace más o menos 10 años. Entonces yo vivía en Felicidad, otra localidad de Yateras, y uno de mis niños era muy chiquito; por esos días cambiaron de lugar los locales de Servicios Comunales donde yo trabajaba y los nuevos me quedaban muy lejos. En la cooperativa había una plaza de económica y para acá vine.