HISTORIAS COTIDIANAS (54)

La Habana, enero (SEMlac).- El aroma del pastel recién horneado es para Katia Bianchini un recuerdo de infancia. Su madre solía prepararlo, lo mismo que el pan, siguiendo recetas transmitidas por generaciones entre las mujeres europeas de su familia, y a esa herencia echó mano cuando se animó a fundar negocio propio, en la capital cubana.
Llegó a Cuba con sus padres en 1969, siendo solo una niña, y aunque nunca se desligó por completo de su Suiza natal, fue en la isla cribeña donde formó su carácter, se graduó de maestra, nacieron sus hijos y transcurrió casi toda su vida.
Parte del aire cosmopolita proveniente de ese origen suizo-italiano distingue a Bianchini, la cruasantería que inauguró hace poco más de un año en La Habana Vieja. En ella volcó la afición por la repostería y la capacidad organizativa que aprendió en décadas, como administradora de proyectos para empresas y organismos internacionales.

Viernes, 10 Enero 2014 21:13

“La emprendedora soy yo”

Por

Vivo en Virginia Pecuario, en Yateras, en la zona montañosa de Guantánamo (a más de 800 kilómetros de La Habana). Trabajo como económica en la Unidad Básica de Producción Cooperativa “Frank País García”.

Comencé a trabajar a los 16 años, así que lo he hecho la mayor parte de mi vida, pero a la UBPC llegué casi por casualidad, hace más o menos 10 años. Entonces yo vivía en Felicidad, otra localidad de Yateras, y uno de mis niños era muy chiquito; por esos días cambiaron de lugar los locales de Servicios Comunales donde yo trabajaba y los nuevos me quedaban muy lejos. En la cooperativa había una plaza de económica y para acá vine.

La Habana, noviembre (Especial de SEMlac).- Vestidos de noche de distintos estilos atrapan la vista de transeúntes; días antes, un intenso color malva detenía a las personas. En el populoso Boulevard de San Rafael, céntrica arteria comercial de la capital cubana, ha instalado su nuevo negocio Raquel Expósito Carrelero: la tienda "Modas Raquel".

Semana tras semana, su vidriera renueva diseños, mientras gana admiradores y clientes de todas las edades. En las perchas se exhiben y venden solo prendas y accesorios para mujeres de distintas edades, gustos y físicos.

La Habana, noviembre (SEMlac).- Cuando a Teresa Luis Rojo le piden rebobinar sus 73 años de vida, pasando por el pupitre donde comenzó estudios de Arquitectura a inicios de la pasada década del sesenta en La Habana, le brotan a un tiempo la sonrisa y el suspiro.

Su carrera como proyectista y luego directora por casi 30 años de la única empresa cubana tres veces ganadora del Premio Nacional de Calidad (2003, 2007, 2012), es ejemplo claro de cuán eficientes pueden ser las mujeres directivas, pero también de los costos personales que implica asumir cargos en una sociedad donde las responsabilidades familiares siguen sobre hombros femeninos.

(Entrevista realizada por Dalia Virgilí a Midialis Durán Rodríguez, 44 años, Directora de la Unión Empresarial de Base (UEB) Industrias Locales Baracoa que pertenece a la Empresa Provincial de Industrias Locales Varias Guantánamo)

M- Lo que yo he podido hacer es no dejar que se pierda el alma. Antes había creatividad con recursos; hoy estamos hablando de creatividad sin recursos, lo que implica no dejarnos vencer y lograr impregnar ese deseo de poder hacer cosas diferentes, creativas. Me ha sido complejo poderlo mantener. Creo que nos hemos ayudado unos con otros. Yo les he transmitido el positivismo y ellos la acción sobre el positivismo.