HISTORIAS COTIDIANAS (54)

Viernes, 26 Agosto 2016 17:11

Altruistas de tiempo completo

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Mientras la mayoría de las personas que emigra de Cuba exprime el tiempo todo lo que puede para ascender económicamente y encontrar su lugar en esa otra realidad , algunos hombres y mujeres aprovechan su nuevo comienzo para encausar sus vidas en distintos sentidos.
Ya sea por azar o por elección, hay seres humanos que disfrutan empleando sus horas y recursos para el bien de los demás.
Anisleidy Martínez Fonseca, una cubana que vive en Holanda desde el año 2009, ha encontrado en su camino la senda del altruismo y no lo ha pensado dos veces antes de transitarla.
De conjunto con Paulien Bakker y Anaïs López, emprendió un proyecto de documental en un orfanato de Ruanda. Los lazos que allí establecieron las jóvenes traspasaron los roles profesionales, implicando cada vez más su desenvolvimiento personal.
Entonces surgieron retos para elaborar vías diferentes y oportunas de colaborar con aquella comunidad infantil. Encontrar a la madre de dos de los niños, recaudar fondos para mejorarles las condiciones de vida a los infantes, mostrarle atisbos de que el mundo es hermoso y vale la pena luchar por él, fueron algunas de las metas que estas chicas se plantearon, y lograron.
Sobre esta sentida experiencia conversa Anisleidy Martínez Fonseca con SEMlac.

Cuando Ricardo asumió la mayor parte del cuidado de su padre y su madre, no hubo quien, en los alrededores, se callara una opinión.
Todo el mundo tenía que hablar. Pero más que eso, tenían (como quien obedece a una fuerza sobrenatural) que sentenciar, cuestionar y criticar. Primero la emprendieron contra las hermanas, luego contra él.
Y entre vueltas y más vueltas alrededor de los patrones machistas (de los cuales a veces las mujeres son fieles portadoras), las personas perdieron el punto de interés de la historia.
Para ellas, lo importante no era el bienestar de la familia, el cuidado de la ancianidad o mantener los ingresos económicos, que tanta falta hacen en situaciones como esa. No, los giros de la trama siempre coincidían en el mismo conflicto: por qué las mujeres de la familia no dejaban sus trabajos para cuidar de su padre y su madre, y debía el hermano afrontar dicha labor.
A nadie se le ocurrió analizar que el horario de trabajo del hombre era nocturno, cada dos días, y que, evidentemente, había un consenso grupal en torno a la dinámica de la atención a los adultos mayores del hogar.

Nuevos mecanismos de distribución, nuevos formatos y un atractivo diseño caracterizan a las publicaciones que emergen en el paquete de la semana, una compilación de series televisivas, telenovelas, películas clásicas y de estreno, animados, clasificados, sitios webs, publicaciones digitales, programas de computación, entre contenidos que completan un terabyte de información comercializada a 50 pesos cubanos, aproximadamente dos dólares. VISTAR, VENUS, GARBOS, PRETEXTO, PRIMAVERA, LA NAVE o LA REVISTA NEGRA se unen a la familia de magacines que nacen de proyectos concebidos fundamentalmente por jóvenes. Dan a luz como resultado de una necesidad: promover o dar a conocer productos, servicios y opciones que están omisos o bien perdieron el colorido en las más conocidas revistas cubanas.
Aunque no todas se articulan con una misma línea temática, sí les unen presupuestos que nuestras más antiguas publicaciones parecen haber dejado al margen a consecuencia de los avatares económicos llegados con la crisis que comenzó en la década del noventa, unido a la falta de creatividad imperante en muchos equipos creativos y consejos editoriales donde la costumbre fue más fuerte que el amor para ajustarse a los nuevos tiempos.

Los empleos que se acogen a las nuevas formas de gestión no estatal deben ser defendidos como sitios en los que las mujeres también tengan posibilidades de superación personal y profesional.

De modernas, las gestiones. Pero las mentalidades parecen seguir por el mismo camino que antaño. Eso pareciera en muchos de los contextos de las nuevas formas de gestión no estatal, en los que las mujeres se ven destinadas a los mismos roles que la historia les ha asignado, mientras los hombres no se preocupan por transgredir límites y se mantienen en su sitio de privilegio y acomodo.
Al menos esa es la realidad constatada por las jóvenes investigadoras del Instituto de Filosofía, Saray Velázquez Quintián y Seida Barrera Rodríguez, quienes se propusieron lanzar una mirada con enfoque de género a la legislación y la realidad de una cooperativa no agropecuaria cubana, en este caso, la Model, destinada a las confecciones.

Rosana Vargas puede que no sea el ejemplo de glamur permanente que estamos acostumbradas a recibir del mundo de la joyería.
Claro, ella no es modelo de joyas, aunque manifiesta su fascinación por ellas, sobre todo cuando ha estado trabajando en la orfebrería por más de 14 años y coordina, desde hace cuatro, su propio taller creativo y de comercialización.
Ella no necesita encarnar, a cada hora del día, esa figura engalanada con pendientes de plata y piedras preciosas, pues llegó al ámbito de la joyería para cambiar patrones y dogmas que, mediante comportamientos repetitivos, marcan un camino en este contexto: hombres proveedores- realizadores- dueños, y mujeres consumidoras- expositoras.
Ante estas condiciones, los intereses de una mujer en cuanto a la fundación, dirección y el éxito de un negocio como este, puede parecer un deseo utópico. Sin embargo, los resultados de Rox 950 patentizan lo contrario.
Este grupo de joyería contemporánea, que basa su creación en el trabajo con la plata, goza de prestigio nacional y fuera de Cuba, gracias a la exquisitez y originalidad de sus piezas.
Al decir de Rosana, el concepto que determina su marca se resume en la originalidad, lo autentico y lo humano.
Pero otros secretos, además del carácter y de la belleza innegables de cada pieza, develan también la calidad de dicho emprendimiento. Asuntos vinculados con la gestión de Vargas como apoderada señalan pautas y erigen paradigmas para otras mujeres emprendedoras.