HISTORIAS COTIDIANAS (57)

Lunes, 19 Diciembre 2016 16:08

Margarita, rompiendo los moldes

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Margarita es una mujer solitaria, pero siempre está rodeada de personas. Tiene una extensa familia, de esa que se adquiere por el cariño y a veces tiende lazos más fuertes que los de la sangre. Tiene también muchos conocidos, amigas y hasta seguidores.
Margarita es una mujer normal. No es actriz, figura pública, política, maestra... Es una mujer de pueblo, de 60 años de edad.
Sin embargo, su manera de enfrentar la vida, de verla y de vivirla, la convierten en un ser extraordinario. Y como todo lo "diferente" genera siempre criterios a favor y en contra, esta señora ha sido diana de alabanzas y víctima de estereotipos con la misma intensidad.
A Margarita nunca le interesó tener hijos. Ni siquiera es un tema que se reproche o saque de vez en cuando. Crió y educó a su ahijado como propio y canaliza ese "amor maternal" a través de él y de todos los chiquillos y chiquillas que se le pegan por el barrio. Ciertamente, es amorosa, particularmente con los infantes, que la llaman tía, abuela y le suman miembros a esa familia postiza que, una vez adquirida, nunca más se va.
Esa decisión de compartir la vida con muchos seres humanos, desde una postura individualista, reafirma la característica distinta de esta mujer. No es huraña, ni antisocial, todo lo contrario; aun así, paredes hacia dentro prefiere convivir consigo misma.

Domingo, 30 Octubre 2016 20:57

Emigrar: el doble costo

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La emigración, como proceso personal, resulta una de las experiencias más desgarradoras que viven los seres humanos. No hablamos de la migración de grupos de personas buscando mejores tierras para asentarse o desarrollar sus comunidades, como lo enmarca la historia. Hablamos de la renuncia, del desapego obligado, del olvido...
En medio de estos procesos de "mudanza", se encuentran muchas mujeres. Ellas, marcadas por roles estereotipados de la familia, núcleo afectivo del hogar... cargan con sus historias a crearse nuevos contextos y aprender a vivir en ellos. Y aunque la mayoría debe concentrarse en lograr la meta planteada con esta variación de su situación geográfica (que casi siempre alude a mejoría económica), algunas optan por exprimir el jugo de las nuevas condiciones; emprenden planes nuevos o les dedican todas las ganas a los existentes.
Sandra Álvarez, activista feminista y antirracista, si bien era conocida en Cuba por su labor inclusiva y los textos publicados en su blog Negra cubana tenía que ser, desde su asentamiento en Alemania promueve, con más énfasis, sus posturas a favor de la igualdad, y concreta proyectos como el Directorio de Afrocubanas.
Sobre este doble rasero de la emigración conversa ahora.

Lunes, 26 Septiembre 2016 17:31

Por una fotografía inclusiva

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Las artes plásticas, por lo general, han revelado a las mujeres más como modelos que como creadoras. Sin bien la historia recoge a muchas figuras femeninas que marcaron un aparte en su época, fueron y siguen siendo los hombres quienes dominan en tales campos.
Desde hace algunas décadas, en tanto, el mundo de la visualidad experimenta un auge de mujeres artistas, quienes proponen miradas muy interesantes sobre temas vinculados con el género.
Ained Cala se incluye en este grupo. Su quehacer como fotógrafa descubre temas polémicos y susceptibles de la realidad cubana, tales como la diversidad sexual.
En las fotografías que propone esta muchacha, tanto las de carácter documental como las de estilo conceptual, destacan esos argumentos casi invisibles, que fuertemente sustentan exclusiones y marginación.

Viernes, 26 Agosto 2016 17:11

Altruistas de tiempo completo

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Mientras la mayoría de las personas que emigra de Cuba exprime el tiempo todo lo que puede para ascender económicamente y encontrar su lugar en esa otra realidad , algunos hombres y mujeres aprovechan su nuevo comienzo para encausar sus vidas en distintos sentidos.
Ya sea por azar o por elección, hay seres humanos que disfrutan empleando sus horas y recursos para el bien de los demás.
Anisleidy Martínez Fonseca, una cubana que vive en Holanda desde el año 2009, ha encontrado en su camino la senda del altruismo y no lo ha pensado dos veces antes de transitarla.
De conjunto con Paulien Bakker y Anaïs López, emprendió un proyecto de documental en un orfanato de Ruanda. Los lazos que allí establecieron las jóvenes traspasaron los roles profesionales, implicando cada vez más su desenvolvimiento personal.
Entonces surgieron retos para elaborar vías diferentes y oportunas de colaborar con aquella comunidad infantil. Encontrar a la madre de dos de los niños, recaudar fondos para mejorarles las condiciones de vida a los infantes, mostrarle atisbos de que el mundo es hermoso y vale la pena luchar por él, fueron algunas de las metas que estas chicas se plantearon, y lograron.
Sobre esta sentida experiencia conversa Anisleidy Martínez Fonseca con SEMlac.

Cuando Ricardo asumió la mayor parte del cuidado de su padre y su madre, no hubo quien, en los alrededores, se callara una opinión.
Todo el mundo tenía que hablar. Pero más que eso, tenían (como quien obedece a una fuerza sobrenatural) que sentenciar, cuestionar y criticar. Primero la emprendieron contra las hermanas, luego contra él.
Y entre vueltas y más vueltas alrededor de los patrones machistas (de los cuales a veces las mujeres son fieles portadoras), las personas perdieron el punto de interés de la historia.
Para ellas, lo importante no era el bienestar de la familia, el cuidado de la ancianidad o mantener los ingresos económicos, que tanta falta hacen en situaciones como esa. No, los giros de la trama siempre coincidían en el mismo conflicto: por qué las mujeres de la familia no dejaban sus trabajos para cuidar de su padre y su madre, y debía el hermano afrontar dicha labor.
A nadie se le ocurrió analizar que el horario de trabajo del hombre era nocturno, cada dos días, y que, evidentemente, había un consenso grupal en torno a la dinámica de la atención a los adultos mayores del hogar.