Una noticia relativa al lenguaje y la justicia de género recorre por estos días los espacios digitales: la nueva edición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua incluye correcciones que las asociaciones de mujeres llevan años reclamando para fomentar el lenguaje no sexista.
Concretamente, la nota de Público.es que se comparte por redes y correos señala que Lo femenino deja de ser "débil" y "endeble" para la RAE, en alusión a una fuerte resistencia académica al lenguaje no sexista.
“La sexta acepción de "femenino" en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE) es "débil, endeble". Y en la tercera definición de la palabra "masculino" aparecen los conceptos "varonil" y "enérgico". Editado en 2001 y actualizado cinco veces desde entonces, ha sido necesaria una sexta revisión para eliminar del diccionario tales significaciones”, sostiene Anna Flotats en su artículo.

Jueves, 04 Septiembre 2014 16:12

Profesiones también en femenino

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Siempre ha existido resistencia por no pocas personas a aceptar nuevas palabras en uso, cuando en verdad la lengua se enriquece cada día por su propia práctica en la voz de quienes la mantienen viva.
También es cierto que puede "sonar raro", al principio, determinado término. Pero la propia vida demuestra que algunas palabras se ganan el espacio por derecho propio. De manera que no es por moda, esnobismo o excentricidad que se llevan al género femenino algunas de ellas, aunque aún no estén formalmente aceptadas. Tal es el caso de las profesiones.
En este punto es importante retomar el parecer de la investigadora cubana de la lengua Nuria Gregori, por su gran utilidad para muchas personas y ser referencia valiosa a la hora de hablar o escribir.

Lunes, 18 Agosto 2014 14:57

Palabras en entredicho

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Por la fuerza del uso y la práctica acrítica, solemos emplear, repetir y acuñar palabras sin detenernos a pensar en su carga discriminatoria y peyorativa.
Eso sucede, frecuentemente, con algunas asociadas a las niñas y las mujeres; es decir, la población femenina del mundo.
Lo peor es que, de tan repetidas y empleadas, se convierten en palabras comunes y naturales en el lenguaje cotidiano.
Sucede, por ejemplo, con el término hembra. Que dicho así, directamente, alude al significado sexual y posesivo del hombre hacia la mujer. Pero que también se refiere a los ejemplares animales de sexo femenino. Sin embargo, sigue siendo común que expresión tan específica y de mal gusto para referirse a mujeres y niñas se siga empleando cuando preguntamos, con total inocencia, qué tuvo la esposa del vecino: “¿varón o hembra?”