Por Susana Gomes Bugallo

En días difíciles para la capital cubana, desde todas las manos se han levantado ayudas para socorrer a quienes lo necesitan. Los emprendimientos privados no han sido la excepción

La solidaridad ha llegado al punto de reclamar a quiénes no están. «Este es el momento para los taxistas privados de demostrar que están interesados en contribuir con las personas», decía alguien en Facebook hace unos días. Luego replicaba otro usuario, con el mismo reclamo: «No entiendo por qué en medio de esta crisis en la que todo el mundo ayuda, los boteros de 10 de Octubre andan cobrando 25 pesos».

Y es que después del tornado que azotara a La Habana el domingo 27 de enero, y que dañó a los municipios de 10 de Octubre, San Miguel del Padrón, Regla y Guanabacoa, todas las manos se han levantado para ayudar a quienes lo necesitan.Cifras oficiales dan cuenta de cuatro personas fallecidas, alrededor de 200 heridas, más de mil derrumbes totales, otro tanto de parciales y techos perdidos, más los daños constructivos al sector empresarial y al parque automotor y tendido eléctrico en la zona de 11,5 kilómetros que recorrió el fenómeno de categoría F4 (la segunda más potente) en alrededor de 16 minutos.

Por eso todo ha contado y nada ha sido suficiente. Quienes llegan hacia cualquiera de esas zonas hasta piden refuerzos por la angustiosa sensación de que su trabajo y apoyo no alcanza para todas las urgencias. Facebook se ha convertido en el canal de comunicación y casi puesto de mando surgido espontáneamente para fungir como puente de intercambio de información sobre los puntos más débiles, las donaciones más necesarias y hasta los procedimientos más recomendables para llegar a un espacio o al otro. Incluso listas de las familias más afectadas, con sus direcciones particulares, objetos más requeridos y hasta contactos de teléfonos móviles han aparecido en los perfiles personales de quienes van hasta los lugares más golpeados cada día y saben que tienen que regresar, que esto no acabará en unas jornadas y ya.

En medio de la debacle capitalina, un sector poco común en el ambiente de desastres ha salido a dar su aporte. Tal vez por la vida económica más activa de la ciudad, también por la presencia de mayor cantidad de población y tenencia de recursos materiales, es la primera vez que los emprendimientos privados casi se adueñan de la ayuda colectiva organizada hacia las áreas desfavorecidas.

Amén de que el Estado asuma las reparaciones de los servicios fundamentales, de que vele por la salud y atención especializada de quienes lo han requerido, que ofrezca también opciones alimenticias, el mundo privado no ha esperado por orientaciones o leyes para tomar de lo que tiene y entregarlo sin más. Con sus estrategias y modos de comunicarla. En silencio o a viva voz.

COMIDA POR CUENTA PROPIA

«Ring Pizza se une a esta ola de ayuda para alegrar un poco los corazones de aquellas personas que sufrieron y vivieron el desastroso tornado del pasado 27 de enero. Durante los horarios de 7:30 a 10:00 p.m. la atención al público estará cerrada, todas nuestras motos y medios de transporte a domicilio estarán destinados a los damnificados. LOS TIEMPOS DIFÍCILES NUNCA DURAN; LA GENTE DURA SÍ», anunciaron los propietarios de Ring Pizza, conocido negocio con ubicación en el Vedado, que salió cada una de las noches a regalar algo de su cocina en las zonas dañadas.

Las reacciones en las redes no se hicieron esperar.

Adalberto Orta Pozo: Estas son las cosas que hacen grande a los cubanos… ¡Luego critican al cuentapropismo!

Joel Cuan: Así actúan los grandes, espectaculares en sus pizzas y servicios, espectaculares seres humanos.

Juan Carlos Cano García: Bonito gesto. Mi respeto y admiración. Hacer es la mejor manera de decir.

Yunior La Rosa Armero: No solo de pan vive el hombre. De la generosidad y el regocijo de poder dar también.

La cafetería D` La Abuela se incluyó también en las donaciones y ha entregado alimentos en algunas de las vecindades damnificadas. «Si conoce alguna familia en los barrios afectados por el tornado, y que no tengan comida o manera de cocinar, si conoce de niños que estén sin alimentos, por favor, llámenos al 72022806 y denos los datos. Nosotros mismos le llevamos la comida y le damos seguimiento a su situación. Están llamando personas y les estamos asistiendo, pero queremos que sean más, son muchos los que tienen problemas. Ayúdanos a ayudar». Entre los comentarios de agradecimiento y reconocimiento, el de un joven ofreciendo su número para ayudar en la transportación. Detrás de él, varias personas más pusieron sus carros a disposición de la gente.

Otros negocios de alimentos como Juanki`s Pan, El Arca de Noé y El Vampirito imitaron estas prácticas y partieron a estos sitios con algunos de sus trabajadores y cajitas y termopacks preparados para compensar la alimentación de quienes todo lo perdieron. Igual ocurrió con negocios de organización de eventos como el conocido Aires de Fiesta, que se sumó con una recaudación de fondos monetarios.

EL ARTE ASUME

Por su cuenta también, artistas como Diván, Yomil y el Dany, Leoni Torres, Gente de Zona, Haydeé Milanés, Athanai y otros tantos se encargaron de asumir el apadrinamiento invisible de muchos de los barrios que, incluso, son hasta sus zonas natales. Camiones de refrescos, latas de comida en conserva, galletas y otros productos de primera necesidad fueron vaciados en medio del desastre por estos músicos que ingresan considerables sumas debido a su popularidad en Cuba y en el mundo, y que no encuentran mejor modo de apoyar que costear muchos de los sustentos imprescindibles por estos días.

Otros, como los artistas que estuvieron en el concierto del Estudio 50, en Centro Habana, organizaron un espectáculo musical para recaudar dinero de apoyo a las víctimas.

Desde la Fábrica de Arte, las manos no alcanzan. A través de Facebook el reclamo es constante por parte de quienes trabajan en este establecimiento o se han sumado a la cooperación que desde allí se organizó. ¿Qué piden? Más esfuerzos para clasificar y guardar las cosas que entregan a la gente. Dos veces al día salen transportes desde esta institución cultural para dar lo que las personas llevan hasta allí. Luego, en el horario nocturno, preparan lo que irá a parar a las manos agradecidas al día siguiente.

Emprendimientos como MSKCuba (plataforma de representación musical), Erick Coll (diseñador), arquitectos que hacen proyectos de levantamientos de viviendas, el grupo de trabajo del realizador Asiel Babastro, el colectivo de la revista AM-PM y otras tantas personas sin etiquetas ni nombres, siguen llegando hasta donde aún persisten los restos del tornado.

Y seguirán, claro está. Las historias de este F4 que azotó vulnerables zonas de la capital de cada cubana y cubano se escriben cada día desde los rostros agradecidos de quienes, en medio de nada, lo han tenido todo. Una buena parte de esa triste felicidad ha corrido a la cuenta de quienes trabajan y actúan por cuenta propia. Y ese es hito que merece marcarse. Ninguna mano sobra cuando la naturaleza azota y el alma anda herida.

Comments

  1. Así somos los cubanos, No hay trabas ni momentos duros que hagan flaquear nuestra unidad. Felicidades cuentapropistas, artistas, gente linda. Somos y seremos UNO, siempre que haga falta

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