Sara Más Farías

Sara Más Farías

La presencia de mujeres en los grupos de menores ingresos es una de las situaciones identificadas por especialistas de la isla que alertan sobre la necesidad de una mirada particular a las inequidades sociales en medio de los cambios económicos.
"Incorporar la perspectiva de género al análisis de la problemática de la pobreza y la vulnerabilidad en Cuba permite visibilizar algunas brechas de equidad", suscribe la profesora e investigadora María del Carmen Zabala en su artículo "Retos de la equidad social en el proceso de cambios económicos".
En el capítulo final del libro Miradas a la economía cubana. Entre la eficiencia económica y la equidad social, Zabala señala que pese a la elevada participación de las cubanas en el empleo, su alto nivel educativo y calificación técnica, de legislaciones que protegen sus derechos y del compromiso del gobierno con sus avances, se constata una ligera sobre representación femenina en los grupos de menos ingresos y en la denominada "población en riesgo".

Promover igualdad de oportunidades y derechos para mujeres y hombres sigue siendo un desafío para el sector empresarial cubano, donde se busca seguir promoviendo a las mujeres en espacios de poder y tradicionalmente masculinos.
El tema demanda de enfoques en leyes, programas y acciones sectoriales que tengan en cuenta la equidad, pero también de un cambio de mentalidad y de seguir desterrando juicios anclados en la cultura patriarcal, trascendió durante el taller "Construyendo equidad: estrategias para el cambio", convocado a inicios de abril por la empresa Gestión del Conocimiento y la Tecnología (Gecyt).
"Cuando pensamos en la construcción, desde el estereotipo social, pensamos solo en hombres", expuso como ejemplo Aurelia Castillo, directora de personal ejecutivo del Ministerio de la Construcción (MICONS). Sin embargo, las mujeres se encargan allí de variedad de oficios y ocupaciones, aunque aún insuficientes, reconoció.

La Red cubana sobre gestión, conocimiento e innovación con equidad de género fue presentada el 10 de abril en la capital cubana, durante la celebración del taller "Construyendo equidad: estrategias para el cambio", convocado por la Empresa Gestión del Conocimiento y la Tecnología (Gecyt).

Insertada en el Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (Cyted), la nueva red se propone el análisis crítico de los sistemas de ciencia, tecnología e innovación, desde una perspectiva de género, que permita mejorar la gobernabilidad y la excelencia de dichos sistemas, precisó Lilliam Álvarez, de la Academia de Ciencias de Cuba.

Asuntos relativos a los problemas económicos y las relaciones mercantiles, los impuestos o las maneras de hacer sostenibles sus negocios aparecen entre los principales intereses y demandas de información de un grupo de mujeres cuentapropistas consultadas por SEMlac a finales de 2013.

En los hogares cubanos se ha incrementado la carga del cuidado, como resultado de las medidas y transformaciones que buscan mejorar la salud de la economía de la isla, alertan especialistas.

La Habana, enero (Especial de SEMlac).- Especialistas y personal del sector empresarial cubano coincidieron en la necesidad de promover una mayor equidad entre mujeres y hombres en el ejercicio de sus funciones a todos los niveles, así como los conocimientos necesarios para ello.

"Las mujeres hemos logrado avances en la participación laboral y de dirección, pero aún nos faltan estilos de trabajo y gestión en las empresas que tengan en cuenta la perspectiva de género", señaló Betina Palenzuela Corcho, directora general de la empresa de Gestión del Conocimiento y la Tecnología (GECYT) del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

La Habana, diciembre (SEMlac).- La necesidad de valorizar el trabajo doméstico no remunerado fue señalada por especialistas y participantes en el 9no. Taller Internacional Mujeres en el Siglo XXI, promovido por la Cátedra de la Mujer de la Universidad de La Habana del 25 al 28 de noviembre.

"No se puede ver solo la fuerza de trabajo cuando se están aportando valores desde la mirada de la economía convencional", señaló la economista Teresa Lara al intervenir en la comisión sobre género y cambios económicos, el 27 de noviembre.

Lara llamó la atención sobre el valor del trabajo no remunerado que se realiza en los hogares y gracias al cual existe fuerza de trabajo, desarrollo y productividad. Entre el 80 y 90 por ciento de ese trabajo lo realizan las mujeres, puntualizó.

La Habana, octubre (Especial de SEMlac).- El trabajo que se produce en los hogares sigue subvalorado social y económicamente, no se le llama trabajo, pocas veces se paga, abarca muchas facetas imprescindibles de la vida y sigue recayendo, sobre todo, en las mujeres.

"Si yo tuviera que pagarle a una persona por lavar y planchar, a otra por limpiar y a una tercera por hacer la comida, los dos salarios que entran a esta casa no alcanzarían para pagarles lo que ahora yo hago, sin cobrar un centavo", asegura Carmen Suárez, residente en la capital cubana.
Suárez está consciente de que contratar esos servicios es un lujo que su familia no puede darse, aunque ella y su esposo trabajan como profesionales. "Pero igual hay que alimentarse, vestirse y tener salud para vivir", señala.

Miércoles, 21 Agosto 2013 00:00

Tiempo: una medida para la inequidad

Las mujeres cubanas dedican más de la mitad de su tiempo a trabajar y lo hacen más intensamente que los hombres, evidencian estudios.

Indagaciones realizadas a fines del pasado siglo por la Oficina Nacional de Estadísticas revelaron que, en todos los grupos de edades, las mujeres triplicaban el tiempo dedicado al trabajo doméstico en relación con los hombres, excepto entre mayores de 60 años, segmento en el cual lo duplicaban.

Miércoles, 02 Octubre 2013 18:45

Autoempleo: Reclamos a la vista

“Siempre he preferido que me dirija un hombre ante que una mujer”, “las propias mujeres son las que te machacan”, “las mujeres son más exigentes y rígidas dirigiendo”.

Estas son frases que encontramos, frecuentemente, en el discurso de las mujeres trabajadoras. Pareciera que la exigencia extrema y la norma sin excepciones son elementos que muchas veces caracterizan las relaciones laborales entre mujeres, lo cual podría tener disímiles explicaciones en función de cada situación particular, pero cabría preguntarse: ¿cuál es el denominador común?, ¿qué condición comparten las mujeres que fomenta la rivalidad y que no se da en las relaciones entre mujeres y hombres?

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