La Habana, agosto (Especial de SEMlac).- Vencen obstáculos propios y ajenos, se imponen con capacidades demostradas y saben que muchas veces el éxito no es tarea fácil para ellas, pero asumen ese reto.

Las mujeres directivas, en particular las que se desempeñan en el ámbito empresarial, ganan todos los días una batalla personal al demostrar que pueden desempeñar bien sus responsabilidades, igual o mejor que cualquier hombre, aunque a veces no les resulte tan fácil.

Las palabras guardan la esencia de su historia, y no en pocas ocasiones se alejan del significado que desde el sentido común nos parece. Ello ocurre con el feminismo. El hecho de que este haya surgido como forma de lucha contra el orden patriarcal –o lo que pudiéramos definir como “machismo”- no implica una intencionalidad de revertir la relación de poder, sí de modificarla, superarla, pero no supone la inversión de la misma.

La Habana, junio (Especial de SEMlac).- Inmersa siempre en algún proyecto, Jacqueline Aguilar comparte dos trabajos: vive con sus dos hijos, su esposo y su madre, una anciana de 72 años a quien debe cuidar en casa.

Trabajadora por muchos años en una entidad de turismo, en la capital cubana, Aguilar tuvo que reformularse la vida a los 46 años de edad, cuando en 2010 quedó sin trabajo, debido al reajuste laboral que hasta 2025 reducirá más de un millón 300.000 puestos considerados innecesarios en el sector estatal cubano.