CRITERIOS DE ESPECIALISTAS (35)

Como es sabido, los métodos de gestión y dirección laborales aplicados en las empresas generan impactos diferenciados sobre mujeres y hombres. Si no se comprende la esencia de justeza y se evalúa la gestión con este principio para alcanzar equidad en consideración, entonces es muy probable que las brechas de oportunidades y derechos entre las personas de diferente sexo se vayan ampliando.
Durante muchos años, después del triunfo de la Revolución Cubana, por voluntad política, nuestra sociedad concretó muchos sueños en la vida de las mujeres; empero, hoy sabemos que evidentes contradicciones sociales esperan nuevas y determinantes decisiones. ¿Acaso no son más las mujeres con alto nivel de capacitación y, sin embargo, las estadísticas muestran que mayormente están ocupando puestos de trabajo en la esfera de los servicios, con menores salarios y no resaltan en cargos de dirección?

De acuerdo con lo planteado por los directivos del Ministerio de Educación Superior cubano, que participaron en el espacio televisivo "Mesa Redonda" transmitido el 11 de septiembre de 2013, en Cuba durante los últimos años se han estado graduando en los centros del Ministerio de Educación Superior, como promedio anual, alrededor de 260 doctoras y doctores en ciencias de determinada especialidad.
La Escuela Nacional de Salud Pública es, precisamente, una de las instituciones autorizadas en el país para la formación doctoral, en este caso en el área de las ciencias de la salud pública. Cuenta para ello con dos programas formativos: uno tutelar y otro curricular colaborativo. Este último desarrolla en la actualidad su primera edición.
Como resultado del programa tutelar, entre 2004 y 2014 se graduaron 79 profesionales, de los cuales 57 eran mujeres, para 72,1 por ciento (16 no eran cubanas).
Esto nos lleva a asegurar que este tipo de formación profesional, de alta especialización y rigor científico, ha resultado en un mayor número de mujeres con el grado científico en la ENSAP, aun cuando todos los títulos son emitidos todavía con el empleo del término Doctor en Ciencias de la Salud, con independencia de que lo haya obtenido una mujer o un hombre.

Viernes, 19 Junio 2015 19:39

¿La moda a cualquier precio?

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"Si se usa, me lo pongo", se dicen a sí mismas las decididas. Sí, porque aunque parezca que es solo una voz interior, quienes las rodean no pueden dejar pasar inadvertidas estas incoherencias entre figura, comodidad y modernidad. Es fácil percatarse cuando la muchacha ha apostado por pagar cualquier precio con tal de estar a la moda.
Cuando hablo de precio no pienso solo en el costo monetario del capricho, pues solamente ese apartado llevaría varios comentarios para desmenuzarlo y entender las consecuencias en la vida de quien renuncia a cualquier necesidad con tal de tener su clóset "en la última".
Y ese análisis llevaría también pensar en las incongruencias entre las posibilidades del salario (o los ingresos alternativos) y las excesivas tarifas que "gritan" hasta las etiquetas de los vestuarios más imprescindibles (entiéndase ropa interior u otras prioridades de armario).
Pero el importe al que vamos hoy, que es el que más me atormenta (por la trascendencia en la calidad de vida de las sacrificadas), es el que involucra la salud mental y física subordinada a los vaivenes de la modernidad. Mucho se esconde detrás de los caracteres de quienes ponen a un lado cualquier vestigio de normalidad y raciocinio con tal de situarse a disposición de los caprichos de las tendencias del diseño del momento que viven. Y mucho determina también su estilo de vida.

¿De dónde salen las decisiones que se toman sobre el dinero?, ¿En qué se piensa primero: en lo que se necesita o en el dinero que se dispone?, ¿Somos lo suficientemente razonables o actuamos por impulsos, costumbre o instinto? Respondiendo estas preguntas se crean las primeras bases para gastar el dinero.
En general, las personas, la familia y los hogares identifican primero el gasto y después el ingreso porque el primero se asocia a las necesidades siempre crecientes que, según el contexto, evoluciona de forma relacional con los seres humanos.
Los ingresos resultan directamente del mercado y responden a la demanda para la creación de valores, de acuerdo a las capacidades desarrolladas por las fuerzas productivas en cada situación histórica concreta.
Mientras no se articulen adecuadamente las demandas con las ofertas, no se satisfacen las necesidades. Para ello los gobiernos aprueban diferentes sistemas de dirección, organización y regulación de la economía, pero pocos se acercan y muchos se alejan.
Sin embargo, las personas se empeñan en creer que esto es posible y crean el proyecto de la obra de vida. Diseñan sus estrategias sencillas y creativas y construyen sus presupuestos alcanzables o no en el corto plazo de un día o el largo plazo de otro. Las actividades innumerables responden a las necesidades inimaginables que identificaron en las estrategias para alcanzar los objetivos específicos.

Miércoles, 22 Abril 2015 17:27

Innovación y mujeres innovadoras

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La innovación es eje del desarrollo, es la base de ventaja necesaria que requieren las empresas para ser competitivas y, según el Manual de Oslo (2005), se considera innovación la "introducción de un nuevo, o significativamente mejorado, producto (bien o servicio) de un proceso, de un nuevo método de comercialización o de un nuevo método organizativo, en las prácticas internas de la empresa, la organización del lugar de trabajo o las relaciones exteriores".
Es muy importante que el resultado de la innovación sea aceptado por el mercado o la sociedad; de lo contrario, no tendría utilidad práctica, ni representaría un beneficio para nadie.
El proceso de innovación en una empresa depende de diversos factores: un marco regulatorio incentivador, desarrollo de la ciencia y la técnica, protección contra la imitación y condiciones internas en las organizaciones que promuevan la creatividad, la generación y socialización del conocimiento y una cultura de aprendizaje. Ello significa tener en cuenta la fuerza de trabajo. En la última encuesta sobre innovación realizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), en 2008, la cantidad de innovaciones no pasaban, como promedio, de dos por cada una de las 600 empresas encuestadas, lo que evidencia el bajo volumen de la innovación en el país.