CRITERIOS DE ESPECIALISTAS (35)

Palabras introductorias

La participación equilibrada de mujeres y hombres en la vida familiar y en el mercado de trabajo constituye una de las aspiraciones más importantes del movimiento feminista desde hace siglos, pues se considera que la transformación de la división sexual del trabajo resulta una piedra angular para el establecimiento de la equidad deseada.

 

El predominio de estilos de dirección masculinos fue uno de los hallazgos obtenidos en una investigación realizada en La Habana entre 2006 y 2008. Al profundizar en las causas de estos comportamientos se encontró que los factores personales (socialización de género, en especial el compromiso con los roles de cuidado) y los mecanismos sexistas de la cultura organizacional tenían un peso considerable en la conformación de esos estilos. En la base de la cultura organizacional se encuentran un grupo de presunciones básicas que son androcéntricas y patriarcales.

Los profundos cambios que han afrontado las empresas cubanas en la última década resaltan el importante papel de quienes dirigen  en las organizaciones, son impulsores de procesos de cambio. Conocer cuáles son los estilos de dirección que aplican mujeres u hombres, es de gran interés y actualidad, tanto para el mundo académico como para el empresarial.

Lunes, 24 Junio 2013 18:51

Las mujeres y el trabajo

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Estudios e investigaciones afirman que la participación de las cubanas en la economía no se ha correspondido con el aumento de sus conocimientos. Sin embargo, la inserción laboral enmarcada en las relaciones asalariadas no es, necesariamente, la única forma de producir bienes y servicios que ellas tienen en Cuba.

La gran mayoría de las mujeres realizan el trabajo doméstico y de cuidado de sus hogares sin remuneración y, a su vez, contribuyen de forma invisible al desarrollo humano. No existe desarrollo de las fuerzas productivas ni incremento de la productividad sin alimentación, salud y educación, principales necesidades básicas que reciben las personas por el cuidado de sus familiares en los hogares.

En el 2011, las empleadas en Cuba comprendían algo más del 60% de la ocupación, pero participaban del empleo total con el 37,4% y ocupaban cargos de dirección el 34,4%. Aún no existía una correspondencia efectiva entre el conocimiento alcanzado por las mujeres empleadas y su presencia entre los directivos.
Las empleadas estaban suficientemente preparadas, accedían a los puestos de trabajo normalmente y muchas llegaban a tener mandos intermedios, pero ahí se quedaba la mayoría.

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