CRITERIOS DE ESPECIALISTAS (37)

“Este es el tiempo no solo de proteger el derecho al trabajo de las mujeres casadas y las conquistas femeninas en el área laboral, sino de proteger el derecho de estas a casarse y a tener criaturas” (Myrdal, 1968)

Breves pinceladas…

Las políticas de conciliación con corresponsabilidad social consisten en el conjunto de medidas o acciones diseñadas macroestructuralmente desde el Estado, que se acogen e implementan en la vida empresarial para otorgar permisos, suspensiones, reducciones horarias, flexibilización del tiempo, del espacio[1]. Se crean con el fin de ofrecer servicios de apoyo favorables para que las personas trabajadoras puedan cumplir de forma óptima con sus responsabilidades y aspiraciones personales, laborales y familiares.

Dando seguimiento al Plan de Acción Nacional de Seguimiento a la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Beijing, la empresa de Gestión del Conocimiento y la Tecnología (GECYT) del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (GECYT) viene realizando talleres de capacitación sobre género y empresa donde se comparten saberes sobre el conocimiento de género, la igualdad de género y su medición. Estos encuentros transitan desde lo conceptual hasta evaluar una propuesta de indicadores para el diagnóstico de la igualdad de género en la empresa, mediante un intercambio participativo.

En uno de estos talleres se consultaron 52 participantes –38 mujeres y 14 hombres–, que, de forma anónima, debían responder sobre una lista de 15 indicadores para referir su aceptación acerca de los más apropiados para describir la igualdad de género en la empresa. Esta propuesta se elaboró con racionalidad y de acuerdo a la disponibilidad de información en las empresas.

La Habana, diciembre (SEMlac).- La necesidad de valorizar el trabajo doméstico no remunerado fue señalada por especialistas y participantes en el 9no. Taller Internacional Mujeres en el Siglo XXI, promovido por la Cátedra de la Mujer de la Universidad de La Habana del 25 al 28 de noviembre.

"No se puede ver solo la fuerza de trabajo cuando se están aportando valores desde la mirada de la economía convencional", señaló la economista Teresa Lara al intervenir en la comisión sobre género y cambios económicos, el 27 de noviembre.

Lara llamó la atención sobre el valor del trabajo no remunerado que se realiza en los hogares y gracias al cual existe fuerza de trabajo, desarrollo y productividad. Entre el 80 y 90 por ciento de ese trabajo lo realizan las mujeres, puntualizó.

Las transformaciones actuales en la sociedad cubana incluyen un tema muy sensible: el proceso de reestructuración del empleo basado en la idoneidad, que toma en cuenta no solo las capacidades, sino también el tiempo de dedicación al trabajo, con lo cual las mujeres --típicas cuidadoras de sus hogares-- salen perjudicadas.

Una alternativa de ocupación es el cuentapropismo, en el cual las mujeres muestran, en general, un ritmo de crecimiento mayor que los hombres, aunque ellos son mayoría entre las personas empleadas como trabajadores por cuenta propia. Para ellas, esta opción supone una oportunidad para recibir ingresos y, al mismo tiempo, mantenerse cerca o dentro del hogar, lo que les permite responder a necesidades de la familia y no ayuda, al final, a romper con la cultura que afinca su papel de cuidadora.

Con frecuencia, en entornos laborales se bromea o se alude a la superioridad de las mujeres (o los hombres) para dirigir frente a la incapacidad de los hombres (o de las mujeres) en este rol. Esta polémica ocurre, independientemente de que sean hombres o mujeres quienes las emitan, pues puede haber partidarios de una u otra postura en ambos grupos, sin distinción de su sexo.