CRITERIOS DE ESPECIALISTAS (35)

La violencia contra las mujeres constituye una violación de los derechos humanos y un problema de salud pública mundial, lo que con frecuencia se minimiza, se invisibiliza o se niega por las personas y la sociedad.

Considerar la violencia como un problema de salud permite analizar el costo que tiene para la vida de las mujeres. La violencia contra la mujer es una expresión de las relaciones de poder que se dan entre los sexos, que responde a una cultura patriarcal, sustentada originariamente en la división sexual del trabajo y posiciona al hombre en el ejercicio del poder, a partir del control sobre los recursos económicos, de información y de tiempo. Es una violencia basada en las relaciones de género.

Si se debiera evaluar el impacto de algunas políticas en grupos vulnerables --y en este caso en las mujeres--, sería en las macroeconómicas, ya que establecen la guía o enfoque del resto de las políticas y, en general, de la dirección de la economía; sin embargo, no existe mención alguna en los Lineamientos sobre la necesidad de evaluarlas.

Un tema de particular interés son los precios. Si bien estos son un instrumento de regulación y equilibrio micro económico, lo cierto es que en Cuba su formación es prácticamente centralizada, debido a las normativas que se deben cumplir y los niveles de aprobación que requieren. Podría parecer que es muy efectivo mantener el carácter centralizado en la formación de precios; sin embargo, estos no se revisan con frecuencia, ni se alinean a los precios internacionales; como norma tienen una función recaudatoria o de subsidio, de espaldas al mercado. Ello adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que se va a la eliminación de los subsidios y gratuidades.

Es conocido que el trabajo constituye un factor benefactor, en la medida que contribuye a la independencia económica, a la autodeterminación y al empoderamiento de las mujeres.

Es conocido que el trabajo constituye un factor benefactor, en la medida que contribuye a la independencia económica, a la autodeterminación y al empoderamiento de las mujeres.

Un estudio realizado en un consultorio del médico de familia, del municipio Plaza, en la capital cubana, realizado por García Borrego (2013)[1], incluyó 41 mujeres, entre 45 y 49 años de edad, todas en la etapa del climaterio. De ellas, 15 ocupaban el puesto de directoras (36%) y 23 eran jefas de departamento (64%), 24 se encontraban en la perimenopausia y 17 en la postmenopausia.

“Este es el tiempo no solo de proteger el derecho al trabajo de las mujeres casadas y las conquistas femeninas en el área laboral, sino de proteger el derecho de estas a casarse y a tener criaturas” (Myrdal, 1968)

Breves pinceladas…

Las políticas de conciliación con corresponsabilidad social consisten en el conjunto de medidas o acciones diseñadas macroestructuralmente desde el Estado, que se acogen e implementan en la vida empresarial para otorgar permisos, suspensiones, reducciones horarias, flexibilización del tiempo, del espacio[1]. Se crean con el fin de ofrecer servicios de apoyo favorables para que las personas trabajadoras puedan cumplir de forma óptima con sus responsabilidades y aspiraciones personales, laborales y familiares.

Dando seguimiento al Plan de Acción Nacional de Seguimiento a la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Beijing, la empresa de Gestión del Conocimiento y la Tecnología (GECYT) del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (GECYT) viene realizando talleres de capacitación sobre género y empresa donde se comparten saberes sobre el conocimiento de género, la igualdad de género y su medición. Estos encuentros transitan desde lo conceptual hasta evaluar una propuesta de indicadores para el diagnóstico de la igualdad de género en la empresa, mediante un intercambio participativo.

En uno de estos talleres se consultaron 52 participantes –38 mujeres y 14 hombres–, que, de forma anónima, debían responder sobre una lista de 15 indicadores para referir su aceptación acerca de los más apropiados para describir la igualdad de género en la empresa. Esta propuesta se elaboró con racionalidad y de acuerdo a la disponibilidad de información en las empresas.