CRITERIOS DE ESPECIALISTAS (35)

Viernes, 28 Abril 2017 06:18

Por si trata la trata

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La reciente visita a Cuba de la Relatora Especial sobre la trata de personas, especialmente mujeres y niños, Maria Grazia Giammarinaro, trajo consigo reflexiones sobre este fenómeno en el ambiente laboral

 Los escasos procesos penales que Cuba desarrolla cada año por trata de personas (pocas veces han sumado más de 10, según los informes gubernamentales) se dan únicamente en el ámbito sexual. Ya sea en el seno de la familia (por abuso de menores a cuenta de sus madres o padres), o motivados generalmente por proxenetas que obligan violentamente a las prostitutas a tener relaciones bajo las condiciones que ellos deciden; lo cierto es que la efectividad del país para detectarlos está altamente comprobada.
La reciente visita a Cuba de Maria Grazia Giammarinaro, Relatora Especial sobre la trata de personas, especialmente mujeres y niños, pudo constatar el plan nacional para luchar contra este fenómeno y evaluó de efectivas las estrategias de la nación para hacer frente a la trata y proteger e incorporar a sus víctimas a la sociedad sin que medie algún tipo de complejo de inferioridad o incapacidad para convertirse en un ser realizado y feliz.
Sin embargo, aunque aún no se han dado casos de trata de personas en nuestro país que vayan más allá del ámbito sexual, el nuevo contexto social y económico de la isla revela que hay que prestar más atención a las situaciones que se están dando en el ámbito laboral (de cubanos en el exterior) y para las que aún no existen todas las alertas ni mecanismos de enfrentamiento.

En Cuba, el marco legal relacionado con el empleo tiene como base normativa principal la Constitución de la República. A la Ley de leyes le sigue, en jerarquía, el Código del Trabajo y su legislación complementaria, un marco jurídico que fue modificado recientemente a raíz de las transformaciones acontecidas en el mundo del trabajo en el nuevo siglo.
Según refleja el artículo 4 del citado documento, en este se regulan las relaciones de trabajo que se establecen entre empleadores radicados en el territorio nacional y las personas nacionales o extranjeras con residencia permanente en el país, para de ese modo dar cumplimiento a los derechos y deberes recíprocos de las partes (ANPP, 2014: 454). Teniendo en cuenta la centralidad de este documento rector, debe realizarse su lectura profunda, especialmente si se pretende el análisis de desempeños como el doméstico remunerado a domicilio, que ha experimentado un ascenso notable en los últimos años y ha sido poco analizado hasta la fecha.

Viernes, 25 Marzo 2016 13:42

¿Avanzar sin la mitad?

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Las mujeres somos el 50 por ciento de la humanidad. Así, sin entrar en cálculos ni exactitudes, o volver a caer en fórmulas gastadas, vale plantear la importancia de un mundo en el que todas y todos hagan con la misma fuerza y emprendimiento, sin depender de permisos ni esperas.
Quizá sea ese el modo más rápido y efectivo de entrar en las conciencias: el pragmatismo, la lógica, las razones. Hacer entender que las mujeres comprendemos a la mitad de la humanidad y que sin la fuerza nuestra ningún desarrollo es posible podría ser la manera más directa y factible de reducir cada vez más la discriminación de género. Al menos eso defiende la Organización de Naciones Unidas en su plan para los próximos 15 años: transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, documento aprobado el 25 de septiembre pasado por 193 países.
Sobre estas lógicas versó el taller impartido a periodistas a propósito de la preparación de cobertura para las actividades por el ocho de marzo. Y para cualquier ocasión sirven también estas razones, porque nunca está de más la capacitación sobre género en un ámbito que a tantas personas llega (a veces como única vía de conocimiento sobre el tema) y donde a la vez se siguen cometiendo tantos errores de concepto y contenido.

Entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible hasta el año 2030 se encuentra "lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas". Dentro de este, la meta No. 5 expresa: "Asegurar la participación plena y efectiva de las mujeres y la igualdad de oportunidades de liderazgo a todos los niveles decisorios en la vida política, económica y pública".
En este sentido, la incorporación de las mujeres al espacio público y a los cargos de dirección constituye asunto de interés en disímiles espacios de reflexión. En esa línea, también la Red de Género y Salud Colectiva (RGSC), de la sección de medicina social de la Sociedad Cubana de Salud Pública, aupa y promueve investigaciones, acciones y debates.
Cuba, en consonancia con los mandatos vinculantes de la agenda emanada de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing 1995), puso en vigor el Plan de Acción Nacional, con acciones dirigidas a desarrollar políticas que posibilitaran el acceso de las mujeres a niveles de dirección superior. Sin embargo, no son pocos los conflictos que aparecen en el propio proceso de concertación de dichas acciones y la consecusión de la armonía necesaria entre la vida laboral y familiar de las mujeres, que una vez en los cargos de dirección, vivencian varios niveles de tensión.

El derecho laboral, a lo largo de los años, ha resultado una arista controversial para los que deben practicarlo y para quienes velan porque se les aplique adecuadamente. 
Diversas son las nomenclaturas, leyes y decretos que encierran los deberes y derechos de las personas que trabajan, que no siempre se ejecutan o ventilan adecuadamente. 
Ante la apertura en Cuba del sector no estatal, una brecha se abre entre el cumplimiento de las leyes del derecho laboral en un lado y en el otro. Entre las preocupaciones más recurrentes residen aquellas vinculadas con las mujeres incorporadas a los negocios particulares.
SEMlac conversa, a propósito del tema, con Jennifer Batista Torres, profesora de Derecho Laboral del Departamento de Asesoría Internacional de la Facultad de Derecho, de la Universidad. 

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