Viernes, 17 Enero 2014 19:06

La marca nos hace diferentes

Por  José Raúl Acosta

Nike, Addidas, Carolina Herrera, Armani, Ciego Montero, Conchita o Suchel han servido para marcar a numerosos productos comerciales como zapatos, ropas, refrescos, perfumería…

La necesidad de reconocer, identificar e incluso diferenciar los productos dio origen al surgimiento de la marca, que tuvo su aparición en la antigüedad con la producción artesanal y manufacturada. Sin embargo, su desarrollo decisivo se ubica en la segunda Revolución Industrial, con la producción seriada y masiva.

Los productos comenzaron a diferenciarse de sus iguales en el mercado. Nombrarlos, marcarlos o simplemente identificarlos mediante un signo, verbal o no, era una manera de recordarlos y ubicarlos en la mente de consumidores y clientes. Así es que, durante finales del siglo XIX y a lo largo del siglo XX, aparecen las grandes marcas que todos conocemos hoy.

Si hablamos de Rina, Fab, Coca Cola, Avon o Colgate, se recordará una época en que los medios de comunicación masiva fueron decisivos para su desarrollo.

Las transformaciones económicas ocurridas en Cuba durante el último quinquenio muestran cuánto se avanza y queda por hacer en el campo de construir el nombre de las nuevas empresas o marcas. En las calles solemos encontrarnos hoy con algunas como: Waoo!!!, Río Mar, 911, Campi… Sin embargo, la marca también tiene género y así lo demuestran aquellas mujeres que, como Raquel, Mercedes o Lilian imprimen a sus negocios un sello distintivo, lo que habla del espacio y el empoderamiento que estas ganan hoy día en el marco del trabajo por cuenta propia.

Bianchini, liderada por Katia Bianchini, así lo demuestra. Esta dulcería inició en un pequeño espacio de la calle Sol, entre Oficios y Avenida del Puerto, justo al lado del Museo del Ron, en la Habana Vieja, y ahora cuenta con una nueva instalación ubicada en el Callejón del Chorro, en la Plaza de la Catedral. El nombre no desapareció, sino que se diversifica y hace que sus públicos la identifiquen en diferentes sitios de la Habana Vieja.  

El nombre de tu empresa o la marca de tu producto pueden hacer la diferencia para impulsar tu negocio hacia el éxito o llevarlo al fracaso. Tú puedes crear tu propia marca, para la que te ofrecemos algunos consejos:

1. El nombre debe sonar bien en voz alta. Una buena opción es usar nombres compuestos que empiecen con la misma letra (Pizzas Pachi)
2. Usa un nombre que tenga significado y ofrezca un beneficio. Procura que al decir tu nombre, se sepa inmediatamente de qué trata el negocio y cuál es el beneficio directo que le ofrece a sus consumidores.
3. No uses iniciales. Aunque hay marcas que han logrado ubicar sus nombres a partir de siglas, en realidad estas son poco atractivas y difíciles de recordar. Mientras inicies un pequeño negocio, solo confía en nombres interesantes para tu público.

4. Especifica. No uses nombres genéricos que no significan nada para quienes lo escuchan por primera vez. En tu nombre debes hacer alusión a algo relacionado con tu empresa, con su industria o con los productos y servicios que ofrece.
6. Asegúrate de que sea única. Si piensas construir una marca grande, en el largo plazo, debes investigar si no existe ya en el mercado o si se parece mucho a alguno de tu competencia o de las compañías conocidas.

 

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