Lunes, 19 Diciembre 2016 15:57

¿Cómo ser una mujer independiente en este 2017?

Por  Susana Gomes Bugallo

Aunque la emancipación va más allá del dinero que tengamos en los bolsillos, la libertad tiene mucho que ver con la economía. ¿Qué puedes hacer en Cuba para no estar atada financieramente a nadie?

Muchas son las mujeres en Cuba que sostienen económicamente su hogar. Ya sea por salarios bien remunerados en grandes empresas del sector estatal como por negocios privados, el sexo femenino gana preponderancia en un mundo que antes era patrimonio exclusivo de los hombres. A la vez, siguen existiendo esposas que viven casi atadas a sus maridos porque dependen financieramente de ellos. Porque así lo escogieron o porque se lo impusieron la vida y las brechas de género que las destinan a las labores del hogar y cuidados familiares.
Pero, aun desde casa, ellas también pueden tomar el control. En un mundo que exige menos de la presencia de quienes trabajan en sus puestos, o apuesta más por la vida online, las mujeres están llamadas a explotar estas posibilidades con tal de ganar autonomía y empoderamiento. ¿Cómo? Muy sencillo. Evalúa primero tu situación y luego determina las posibilidades que tienes. No tienes que contar con todas las condiciones de trabajo desde el primer momento. Muchas irán surgiendo por el camino y las obtendrás apenas tengas los primeros resultados.

Empieza por determinar si alguna de tus habilidades o pasatiempos pueden convertirse en tu fuente de ingresos. Si, por ejemplo, dispones de una casa con patio, espacio saludable y tienes la paciencia y dedicación, puedes apostar por convertir tu hogar en una guardería. Las cuidadoras de niñas y niños aumentan en el país y constituye un servicio que siempre se necesita. Si tienes algún bebé, puedes educarlo junto a los que cuides y así ganarás dinero desde la casa sin abandonar ninguna de tus obligaciones. Claro que demandará esfuerzo, pero por eso se llama trabajo, ¿no?
Igual puedes optar por convertirte en cuidadora de mascotas. Muchas personas que trabajan fuera no tienen con quién dejar a sus cachorros durante el día. Con solo crear las condiciones y darte a conocer, comenzarás a recibir propuestas. ¡Ya verás!
¿Cómo promocionarte? ¡Fácil! Con opciones como las páginas web de anuncios o incluso enviando mensajes con los servicios que ofreces, poco a poco se irá dando a conocer tu proyecto. Es importante que explotes los contactos de las personas que conoces porque todavía en Cuba la promoción de boca en boca continúa siendo la más efectiva. Sin necesidad de llegar al mundo online, puedes imprimirte pequeñas tarjeticas con tus contactos y entregarlas por las calles. ¡También funciona!
Otra opción, si eres una persona preparada en alguna materia escolar, es que ordenes tu espacio para brindar clases a estudiantes. Así desarrollarás tus conocimientos y podrás ayudar a otros, obteniendo beneficios materiales. Si tus dones son manuales, crea, crea y exhibe. Poco a poco crecerá tu clientela y cuando menos lo esperes tendrás una lista de espera por tus productos. Pero consigue óptima calidad y estudia bien el mercado para que no vayas a lanzar a la venta algo que ya sobre. Encuentra un buen nicho y hazlo tuyo.
Y si siempre te han interesado los deportes o practicar ejercicios en tu tiempo libre, puedes ser una entrenadora personal. Consigue videos que te actualicen y gánate la confianza de personas que necesiten ese servicio. Puedes asistir a los hogares de acuerdo a tu conveniencia de horarios. Es un negocio muy útil y saludable.
Tal vez te apasiona la fotografía o la escritura. Pues solo tienes que posicionarte en las redes sociales más usadas en Cuba y allí publicar tus obras. Cuando tengas una muestra amplia, preséntala a concursos o negocia con las galerías para exponerla. Tu pasión se volverá oficio.
Quizás tu talento sea el de organizar y decorar. No lo pienses más y saca una licencia como organizadora de eventos y promociónate gratis por un tiempo hasta que vayas creciendo y haciéndote popular.
Y si lo que te preocupa son los primeros pasos y el presupuesto inicial que debe impulsarte, no estás perdida; también hay opciones. Puedes pedir apoyo a modo de micromecenazgo o "crowdfunding" para que cualquiera que crea en ti done algo para hacer realidad tu empeño. Igual puede que consigas al soñado "ángel inversionista", esa persona que te hará un préstamo para que te encamines. Y si no tienes nada de eso, ni la posibilidad de que alguien te ayude, lanza un vistazo para que halles un socio o socia. Entre ambos pueden andar más y mejor.
Mira a tu alrededor. Piensa qué necesitan las personas que te rodean y acomódate en uno de esos espacios para que salgas adelante profesional y económicamente. Recuerda que tienes a tu favor ser uno más de tus clientes. Acércate a ellos y entrégales lo que quisieras recibir como consumidora.
Recuerda no caer en las trampas del autoempleo. Fija bien tus límites de espacio y horarios para que no peques por exceso ni por carencia. Distribuye tu tiempo de modo tal que no dejes urgencias para mañana, ni seas esclava del reloj. Y planifica cada momento para que aproveches la jornada. Sé realista y soñadora a la vez. Tampoco dejes de estar al día. Un buen servicio requiere actualizarse a lo que pide el mercado. Ser tu propia jefa tiene ventajas y alertas que no puedes perder de vista.
Lo más importante: cree en ti. Tienes todo de tu parte para triunfar, solo falta que lo sepas. Siéntete segura y sal a conquistar el mundo económico que te rodea. Recuerda que la independencia es una actitud, pero puede ser respaldada por una economía sólida que te emplee y provenga de lo imprescindible para la vida. Hay lazos tan invisibles que son eternos. No caigas en la trampa del bolsillo masculino.

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