Lunes, 17 Noviembre 2014 15:36

Estrés laboral: causas, consecuencias y medidas para afrontarlo

Por  José Raúl Acosta

Con frecuencia, mujeres y hombres se encuentran sometidos a períodos de estrés en su entorno laboral. Las causas asociadas a esta problemática pueden ser muy diversas. Según especialistas en la temática, los factores más comunes están relacionados con el volumen y ritmo de trabajo, la falta de estímulos y la monotonía en el puesto, el miedo a perder el empleo, los elevados niveles de responsabilidad, la exposición a tareas insalubres o peligrosas, la falta de apoyo, el acoso por parte de los compañeros o superiores, la utilización inadecuada de las posiciones de poder, la falta de reconocimiento y las condiciones ambientales del lugar de trabajo.
Como resultado del estrés laboral, se derivan efectos negativos que, según investigaciones, se han segmentado en tres áreas fundamentales: Los fisiológicos, entre los que pueden aparecer aumento de la frecuencia cardíaca, tensión muscular y dificultad para respirar. Los cognitivos, como las preocupaciones, la dificultad para tomar decisiones y la sensación de confusión; y los efectos motores como hablar rápido, temblores o tartamudeo, entre otros.

En la salud de quienes trabajan, las patologías más frecuentes son: las úlceras, la gastritis, los estados de ansiedad, la dispepsia, los accidentes cardiovasculares y la frustración. Las organizaciones también pagan un alto costo, pues sus efectos traen como consecuencia ausentismo, rotación o fluctuación del personal y disminución del rendimiento físico de quienes trabajan.
Lo más significativo es que, con frecuencia, las personas se acostumbran a las rutinas de estrés. El mayor problema es que este no ofrece señales visibles, pues quien se encuentra estresado no tiene recursos para exhibir su enfermedad frente a sus iguales.
Para prevenirlo existen diferentes formas que pueden ser aplicadas de diferente manera a cada individuo. Un aspecto muy importarte es la necesidad de cambiar los estilos de vida rutinarios y la de incorporar nuevos hábitos, que muchas veces son muy sencillos y pueden dar solución a importantes problemas de salud física y mental originados por el estrés. Sin embargo, estos hábitos deben realizarse de manera recurrente para obtener buenos resultados.

Para manejar el estrés, se recomienda:

  • Identificar todo aquello que produce estrés.
  • Desarrollar respuestas saludables, como hacer ejercicios, yoga, buscar tiempo para las aficiones personales y crear hábitos sanos de sueño.
  • Establecer límites entre el trabajo y la vida personal. Estos podrían significar no consultar email o contestar llamadas de trabajo luego de la jornada laboral.
  • Tomarse tiempos de descanso.
  • Aprender técnicas de relajación o meditación. Los ejercicios de respiración también ayudan a liberar el estrés.
  • Hablar o comunicarse con su jefe no solo para comunicarle las inquietudes, sino también para conciliar un plan eficaz que le ayude a controlar las situaciones de estrés.
  • Conseguir apoyo de familiares y amigos de confianza.

 

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