CONSEJOS ÚTILES (35)

Si eres una de esas mujeres que se inicia en el trabajo por cuenta propia, ya concebiste la idea para iniciar tu negocio y formaste el equipo emprendedor, entonces es hora de estudiar el mercado que, como ya hemos comentado, es una labor de investigación y tal vez la más importante a la hora de concebir tu propia empresa. Debes recordar que tu producto o servicio debe satisfacer una determinada necesidad o carencia y para ello es necesario conocer el comportamiento de las personas que lo consumirán.

Ante una realidad de constantes cambios y trasformaciones, las cubanas de hoy se enfrentan a la creación de variadas formas de empleo. Con la aplicación del nuevo modelo económico se diversifican los tipos de trabajo, las relaciones laborales entre personas y empresas, así como las maneras de hacer y la búsqueda de nuevas oportunidades para insertarse en el mercado. No pocas de las mujeres que laboran hoy en el sector privado o tienen la intención de insertarse en ese ámbito tal vez se hayan preguntado alguna vez qué hacer o cómo emprender su negocio. Las respuestas a esas interrogantes no siempre están al alcance de la mano. Encontrar nuevas ideas y estrategias son algunos de los temas que ponemos hoy a disposición de nuestras lectoras y lectores.

La vida de las mujeres de edad mediana está rodeada de un grupo de compromisos por los múltiples roles que desempeñan, simultáneamente: madre, esposa, hija, nuera, suegra, abuela, y --aunque no queramos-- es “ella misma” en función de “los otros”.

Es frecuente que no nos otorguemos “nuestro tiempo” y vivamos en el “tiempo de los otros”. Cuando no somos capaces de darle respuesta a “los otros” nos autoculpamos, nos sentimos responsables del cuidado y atención de las demás personas y sobrepasamos las capacidades naturales para responder a las exigencias externas. Este desajuste de los ritmos biológicos naturales tiende a desviar nuestro organismo en sentido negativo y condiciona la base de aparición de diversos malestares que pueden derivar en enfermedad: ansiedad, irritabilidad, insomnio, depresión, disminución del deseo sexual.

Las mujeres desarrollamos múltiples roles. A pesar del desarrollo alcanzado en el nivel educacional y profesional, todavía la mayoría nos queda la responsabilidad del espacio privado, de las tareas del hogar, del cuidado de los otros, de la participación en las actividades comunitarias. Si a esto se añade alguna responsabilidad en el espacio laboral, en la dirección de las organizaciones, se incrementa la sobrecarga de los roles productivos y reproductivos. Todo esto representa un estrés sostenido que se manifiesta en diferentes problemas de salud: dolores de cabeza, ansiedad, depresión, dolores óseos y musculares. De esta manera tenemos que tomar algunas medidas que nos permitan  mejorar nuestra calidad de vida.

Las reuniones son una de las actividades que consumen un porcentaje importante del tiempo y, cuando no están convenientemente programadas, resultan tediosas y conflictivas.

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