CONSEJOS ÚTILES (32)

Estimada lectora, ahora que estás a punto de abrir o comenzar tu nuevo negocio, ¿te has preguntado si conoces de manera óptima el mercado donde vas a insertarte? Tal vez, junto a tu grupo de trabajo, has organizado previamente algunas ideas que te ayudarán a definir qué tipo de producto vas a vender y a quiénes, dónde ubicarás tu nueva empresa, qué precio tendrán esos productos y cómo les vas a promocionar para elevar tus ventas, quiénes son tus competidores, entre otras interrogantes. Sin embargo, para estudiar el mercado cualquiera de estas informaciones resultan insuficientes.

Aprovechar o emplear bien el tiempo es una máxima que no podemos perder de vista en la organización de nuestro negocio. Gestionarlo de manera adecuada es una habilidad que las empresas valoran cada vez más en sus trabajadores, ya que este factor mejorará la productividad y la competitividad.

Si eres una de esas mujeres que se inicia en el trabajo por cuenta propia, ya concebiste la idea para iniciar tu negocio y formaste el equipo emprendedor, entonces es hora de estudiar el mercado que, como ya hemos comentado, es una labor de investigación y tal vez la más importante a la hora de concebir tu propia empresa. Debes recordar que tu producto o servicio debe satisfacer una determinada necesidad o carencia y para ello es necesario conocer el comportamiento de las personas que lo consumirán.

Ante una realidad de constantes cambios y trasformaciones, las cubanas de hoy se enfrentan a la creación de variadas formas de empleo. Con la aplicación del nuevo modelo económico se diversifican los tipos de trabajo, las relaciones laborales entre personas y empresas, así como las maneras de hacer y la búsqueda de nuevas oportunidades para insertarse en el mercado. No pocas de las mujeres que laboran hoy en el sector privado o tienen la intención de insertarse en ese ámbito tal vez se hayan preguntado alguna vez qué hacer o cómo emprender su negocio. Las respuestas a esas interrogantes no siempre están al alcance de la mano. Encontrar nuevas ideas y estrategias son algunos de los temas que ponemos hoy a disposición de nuestras lectoras y lectores.

La vida de las mujeres de edad mediana está rodeada de un grupo de compromisos por los múltiples roles que desempeñan, simultáneamente: madre, esposa, hija, nuera, suegra, abuela, y --aunque no queramos-- es “ella misma” en función de “los otros”.

Es frecuente que no nos otorguemos “nuestro tiempo” y vivamos en el “tiempo de los otros”. Cuando no somos capaces de darle respuesta a “los otros” nos autoculpamos, nos sentimos responsables del cuidado y atención de las demás personas y sobrepasamos las capacidades naturales para responder a las exigencias externas. Este desajuste de los ritmos biológicos naturales tiende a desviar nuestro organismo en sentido negativo y condiciona la base de aparición de diversos malestares que pueden derivar en enfermedad: ansiedad, irritabilidad, insomnio, depresión, disminución del deseo sexual.