Viernes, 26 Febrero 2016 19:53

El "rincón" de los derechos

No todas son malas noticias cuando hablamos de la protección legal a la presencia femenina en el sector no estatal. Algunos sitios privilegian las buenas prácticas, aunque amparadas más en la conciencia de quienes están al frente del negocio que en el respeto a la ley.

No sé si la magia está en que todas sean mujeres. Tal vez lo que rige tanto orden es el respeto y la buena comunicación, la mezcla de decencia y exigencia o la combinación de profesionalidad con disciplina. Mas, lo cierto es que en la cafetería de alimentos ligeros “El rincón del sabor”, la convivencia de sus trabajadoras es placentera. Parece que no hay lugar para las violaciones de los derechos laborales femeninos. 
Y es que no es verdad oculta que en cualquier ambiente, aunque existan leyes bien instituidas y sean de las más avanzadas, poco puede hacer la realidad ante las imperfecciones humanas. Más aún si se trata del todavía naciente sector no estatal cubano, que se consolida dentro de un ambiente permeado de desconocimientos e improvisaciones y simula a veces mirar de lejos el aprobado y renovado Código de Trabajo.

Publicado en Buenas prácticas
Viernes, 18 Diciembre 2015 17:57

Maritza le pone el estilo

Maritza Tomlinson Baugh no fue de esas niñas que aprendió a poner un cuadro o acomodar bien los espacios de la casa por un mandato del patriarcado o por un rol falsamente asignado a las mujeres. Encontrar el lugar exacto para cada objeto y visualizar cómo moverlo dentro de un área fue el don con que nació y que, años más tarde, devino su pasión por la decoración.
Graduada de Artes Escénicas en el Instituto Superior de Arte, estudió exhaustivamente la escena teatral. Sin embargo, en 1995, víctima de un peritaje médico, se vio obligada a retirarse del mundo de las tablas. En ese entonces, sin dejar de lado los conocimientos adquiridos, los sueños y las pasiones, se adentró en el universo de los hogares para decorar con su estilo cada rincón.
“Comencé de manera muy ingenua, pero poco a poco me fui haciendo imprescindible para algunas personas y amistades que buscaban mis criterios y opiniones. Eso hizo que empezara a profesionalizarme”, confiesa. De boca en boca, su trabajo llega a los lugares más inhóspitos y hoy cuenta con un equipo que ejecuta proyectos en viviendas y otras instalaciones.

Publicado en Ellas cuentan

El sexismo contenido en mitos, prejuicios y estereotipos de la cultura patriarcal se traduce muchas veces en malestares que experimentan las mujeres, al sentirse a veces sobre exigidas, marginadas o subestimadas en los espacios laborales, reconocieron especialistas de diversas disciplinas.
"Aunque se trata de prácticas que condicionan la aparición de enfermedades y padecimientos diferentes para hombres y mujeres, los riesgos psicosociales tienen un mayor impacto para ellas", precisó a SEMlac Lucía García Ajete, especialista de capacitación de la Empresa de Proyectos para Industrias Varias (Eproyiv).
Entre las tensiones que afectan la salud de las cubanas están las asociadas a la sobre carga de la doble jornada laboral, dentro y fuera de casa, argumentó la experta durante el taller "Gestión empresarial con perspectiva de género: salud, riesgos y protección laboral", realizado el 12 de octubre en la capital cubana, convocado por la Empresa de Gestión del Conocimiento y la Tecnología (Gecyt).

Publicado en CULTURA DE GÉNERO
Viernes, 25 Septiembre 2015 18:55

Dirigir una minindustria me hizo mujer orquesta

La curiosidad por transformar elementos con la mezcla de sustancias fue el motivo por el cual Gisela Blanco Ramírez se hizo ingeniera química, hace 22 años, en su natal provincia Holguín, a 735 km de La Habana.
De esa vocación por la alquimia sacó las ideas para encauzar la minindustria de conservas de alimentos “Sí se puede”, ubicada en el municipio habanero de Centro Habana, que en ocho años pasó de ser un local ruinoso con producciones deficientes a la rentabilidad y crecimiento actuales.
“Lo que más me gusta hacer en la vida es elaborar productos de buena calidad, competitivos.
Me la paso experimentando”, revela a SEMlac la también dueña de “Vinos JP”, una tienda vinatera que fundó en septiembre de 2014.
Antes de comenzar a dirigir esta cooperativa, Blanco fue profesora de bioquímica en la Universidad de Holguín, donde alcanzó el grado de máster. Pero la economía apremiaba y en 2002 debió dejar la cátedra para emplearse en una agencia de Seguridad y Protección en su provincia.
“Cuando me mudé a La Habana, en 2006, me ofrecieron dirigir la minindustria, que estaba casi en cero, y hoy es una de las más exitosas de la provincia”, reconoce a SEMlac esta mujer de 47 años.
Al ocupar ese cargo, ya contaba con capacitaciones en negocios, ética profesional, motivación laboral, protocolo, entre otros, a las que fue sumando temas de higiene, nutrición y normas técnicas.

Publicado en CULTURA DE GÉNERO

El sector no estatal ofrece mejores opciones para jóvenes estudiantes que desean trabajar.
Ser estudiante y poder trabajar es una opción legal con apenas un lustro en Cuba; tras ella se esconden, sin embargo, desinformación y actitudes paternalistas por parte de familiares, madres y padres.
Karen Matos, futura ingeniera civil de 21 años, asegura que lo más difícil de ser una estudiante que trabaja es que ahora apenas ve a su novio los fines de semana.
Para esta muchacha, que cursa su tercer año en la universidad tecnológica capitalina, la decisión de comenzar a trabajar en una cafetería privada, sin haber terminado la carrera, tuvo que ver con la posibilidad de tener ingresos propios.
"Todo es extremadamente caro y, aunque mis padres trabajan y además garantizan ingresos extras para mantener la casa, no puedo pedirles 50 o 100 pesos todos los fines de semana para entrar a una discoteca o un centro recreativo", comenta.
Matos confesó a SEMlac que ni siquiera pensó en buscar empleo en el sector estatal.
"Una amiga de mi mamá acababa de poner una cafetería restaurante por cuenta propia y me decidí de un día para otro. Me pagan 100 pesos por cuatro horas de trabajo como camarera y, como entre semana no hay mucho movimiento, hasta aprovecho para estudiar", detalló.

Publicado en CULTURA DE GÉNERO
Viernes, 23 Mayo 2014 14:42

Derechos en la cuerda floja

Figura esbelta, juventud, tez clara, rostro agradable, ser soltera y sin hijos pueden ser atributos favorables para que una mujer consiga trabajo en un restaurante o cafetería privados en Cuba, una tendencia que, a juicio de especialistas, promueve la segregación y el acoso.
“Las caras bonitas atraen al público y garantizan la buena presencia del negocio”, opina sin rubores Reinier Cruz, dueño de una pizzería en el Municipio Centro Habana. Su establecimiento funciona todo el día con cuatro muchachas menores de 30 años en el mostrador, que se alternan en turnos de medio día cada 24 horas.
Partir del aspecto para otorgar un trabajo reproduce el supuesto de la mujer objeto, arraigado en la cultura machista, y deja fuera a quienes no cumplan con el estándar, opina la economista Teresa Lara.

Diversas problemáticas enfrentan a diario las mujeres trabajadoras, en particular las incorporadas a las nuevas formas de gestión no estatal, muy especialmente las que laboran durante la noche en bares, centros nocturnos, restaurantes y otros lugares similares.

Por un lado, algunas de estas mujeres sufren las consecuencias de la discriminación física. “Se necesita chica de buena presencia” o “profesional femenino con buena apariencia física o persona joven bien parecida” son ejemplos de algunos anuncios publicados en la red de redes, que establecen determinados parámetros estéticos para los cuales ciertos segmentos de la población femenina quedan excluidos. El físico ha venido a convertirse en una especie de mercancía, más allá de las competencias profesionales y las habilidades que estas posean para asumir los empleos.

Publicado en CONSEJOS ÚTILES
Miércoles, 02 Octubre 2013 18:45

Autoempleo: Reclamos a la vista

“Siempre he preferido que me dirija un hombre ante que una mujer”, “las propias mujeres son las que te machacan”, “las mujeres son más exigentes y rígidas dirigiendo”.

Estas son frases que encontramos, frecuentemente, en el discurso de las mujeres trabajadoras. Pareciera que la exigencia extrema y la norma sin excepciones son elementos que muchas veces caracterizan las relaciones laborales entre mujeres, lo cual podría tener disímiles explicaciones en función de cada situación particular, pero cabría preguntarse: ¿cuál es el denominador común?, ¿qué condición comparten las mujeres que fomenta la rivalidad y que no se da en las relaciones entre mujeres y hombres?

Publicado en CULTURA DE GÉNERO
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