Lunes, 22 Junio 2015 14:59

Eva a la moda

Vestir el cuerpo (usar ropas) es una costumbre devenida del desarrollo psicosocial del ser humano, y de la necesidad ineludible de protegerse de temperaturas extremas así como de los embates de la intemperie y el Sol.
Pero, sin lugar a dudas, cubrirnos con telas también nos defiende de un sentimiento a veces incómodo y explicado universalmente en la vergüenza de Eva en el paraíso al entenderse desnuda y por tanto pecadora: el pudor.
Cada cultura, con sus particularidades religiosas, marcó el modo que encontró más idóneo para que las mujeres escondieran aquellas partes alusivas a lo sexual y a los placeres en general.
En el oriente del planeta estos modos han sido más celosamente defendidos, pero de nuestro lado del hemisferio, el transcurrir de los años hizo que variasen estilos, texturas, hasta acumular una tradición plena de referentes y conocimientos en torno a la moda.
¿Quién soy? Esa es la gran pregunta alrededor de la cual giran miles de tendencias filosóficas, y no es tan fácil de responder, como se ha demostrado. Sin embargo, la globalización nos ha regalado otra que quizás resulte más "útil", ¿A quién me quiero parecer?
Para ayudar aún más, los mass media se encargaron de prefabricar personas en serie. Les ponen un color de piel determinado, las visten, las peinan, y además, les colocan pensamientos, gestos, actitudes y se aventuran incluso a jugar con la moral.

Publicado en CULTURA DE GÉNERO
Viernes, 19 Junio 2015 19:39

¿La moda a cualquier precio?

"Si se usa, me lo pongo", se dicen a sí mismas las decididas. Sí, porque aunque parezca que es solo una voz interior, quienes las rodean no pueden dejar pasar inadvertidas estas incoherencias entre figura, comodidad y modernidad. Es fácil percatarse cuando la muchacha ha apostado por pagar cualquier precio con tal de estar a la moda.
Cuando hablo de precio no pienso solo en el costo monetario del capricho, pues solamente ese apartado llevaría varios comentarios para desmenuzarlo y entender las consecuencias en la vida de quien renuncia a cualquier necesidad con tal de tener su clóset "en la última".
Y ese análisis llevaría también pensar en las incongruencias entre las posibilidades del salario (o los ingresos alternativos) y las excesivas tarifas que "gritan" hasta las etiquetas de los vestuarios más imprescindibles (entiéndase ropa interior u otras prioridades de armario).
Pero el importe al que vamos hoy, que es el que más me atormenta (por la trascendencia en la calidad de vida de las sacrificadas), es el que involucra la salud mental y física subordinada a los vaivenes de la modernidad. Mucho se esconde detrás de los caracteres de quienes ponen a un lado cualquier vestigio de normalidad y raciocinio con tal de situarse a disposición de los caprichos de las tendencias del diseño del momento que viven. Y mucho determina también su estilo de vida.

Empatan un día con el siguiente y un trabajo con el otro, en jornadas consecutivas. Apenas conocen el descanso y al final de agotadoras tareas, sin pago ni vacaciones, siguen diciendo que ellas no trabajan.
Las amas de casa viven, casi siempre, en un laberinto interminable de labores domésticas y rigen sus destinos por una cargada agenda diaria que apenas les deja tiempo para sí mismas. Repartidas entre labores infinitas, complaciendo los gustos, demandas y necesidades de sus hijos, padres y esposos, parecen ser "la última carta de la baraja".
Así se autodefine Vivian Hernández, una habanera de 45 años que estudió, se hizo licenciada en Química, trabajó como universitaria asalariada en un laboratorio y desde hace 15 años, cuando nació su segunda hija, abandonó su puesto de trabajo para convertirse en lo que nunca soñó ser: ama de casa.
"No me quedó otra opción", dice ahora cuando recuerda los días en que, como a muchas cubanas, la crisis económica la llevó a cambiar el mundo laboral por el ámbito doméstico.
"Prácticamente desaparecieron los medios de transporte y me era casi imposible llegar al trabajo. Por si fuera poco, tampoco tenía quien me cuidara la niña. Entonces decidí olvidarme de mi título universitario y quedarme en la casa", explica Hernández.

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Lunes, 25 Mayo 2015 15:45

La obra de la vida: ¿Ec o no mía?

¿De dónde salen las decisiones que se toman sobre el dinero?, ¿En qué se piensa primero: en lo que se necesita o en el dinero que se dispone?, ¿Somos lo suficientemente razonables o actuamos por impulsos, costumbre o instinto? Respondiendo estas preguntas se crean las primeras bases para gastar el dinero.
En general, las personas, la familia y los hogares identifican primero el gasto y después el ingreso porque el primero se asocia a las necesidades siempre crecientes que, según el contexto, evoluciona de forma relacional con los seres humanos.
Los ingresos resultan directamente del mercado y responden a la demanda para la creación de valores, de acuerdo a las capacidades desarrolladas por las fuerzas productivas en cada situación histórica concreta.
Mientras no se articulen adecuadamente las demandas con las ofertas, no se satisfacen las necesidades. Para ello los gobiernos aprueban diferentes sistemas de dirección, organización y regulación de la economía, pero pocos se acercan y muchos se alejan.
Sin embargo, las personas se empeñan en creer que esto es posible y crean el proyecto de la obra de vida. Diseñan sus estrategias sencillas y creativas y construyen sus presupuestos alcanzables o no en el corto plazo de un día o el largo plazo de otro. Las actividades innumerables responden a las necesidades inimaginables que identificaron en las estrategias para alcanzar los objetivos específicos.

Martes, 27 Enero 2015 17:44

Voces apagadas

Trabajos para mujeres y trabajos para hombres. Así hemos calificado durante años aquellas profesiones u oficios que exigen cuotas adicionales de delicadeza o de fuerza. Para ellas, lo emocional, lo servil. Para ellos, lo rudo, lo difícil.
Estas construcciones culturales permanecen arraigadas a las sociedades contemporáneas como al inicio de los tiempos. Así se apegan a las rutinas y hasta las naturalizamos.
Es cierto que en determinadas especialidades constan avances en el desmontaje de estos universos laborales femeninos y masculinos. Sin embargo, solapadamente se deslizan otras manifestaciones discriminatorias que no se avienen a tales constructos.
En la mayoría de los países se considera a los hombres como eruditos en los deportes. Ellos predicen, acotan y se equivocan sin mayores consecuencias. Por eso también son los varones quienes, en este ámbito, dicen la primera y la última palabra.
Si bien muchas mujeres han asumido el periodismo enfocado en esos temas, con la ética y las competencias que requieren, siguen quedando al margen de determinadas acciones. Las hay camarógrafas, fotógrafas, editoras, directoras, reporteras y presentadoras de eventos deportivos; pero, ¿cuándo las hemos escuchado narrando?

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Cuando se narra o comenta el deporte en la prensa cubana, pocas veces salen de la voz de una mujer. Pese al camino ganado por ellas dentro del gremio periodístico, en materia de deporte siguen estando subvaloradas y se encuentran en minoría.
En ello coincidieron nueve reporteras deportivas entrevistadas por SEMlac en 2012 -una colombiana, una chilena y las demás de Cuba-, quienes no dudan en aclarar que, dado el esfuerzo y superación de cada una, ya no es quimera lejana el reconocimiento de colegas, atletas y público.
La inequidad de género en la prensa deportiva no es privativa del continente latinoamericano. En su artículo "Mujer, deporte y medios de comunicación", disponible en la web, el sociólogo español José Miguel Gutiérrez, de la Universidad de Valladolid, España, afirma que "la inclusión de mujeres periodistas en las plantillas de los grandes diarios deportivos es una asignatura pendiente, ya que aún no han asumido que gran cantidad de sus lectores habituales son mujeres y reclaman un espacio propio en este mundo todavía 'de hombres".

Publicado en CULTURA DE GÉNERO
Lunes, 17 Noviembre 2014 16:49

Mobbing: Otro "rostro" de la violencia

Cuando se abordan los temas de violencia psicológica, muchas veces queda soslayado el escenario laboral y, justamente en ese ámbito, ocurre un tipo de violencia que en algunas ocasiones se gesta de manera sutil, pero tiene un fuerte impacto psicológico y físico, que puede llegar a ser irreversible. Nos estamos refiriendo al mobbing.
Derivado del verbo en inglés to mob ("acosar", "hostigar", "acorralar en grupo"), se trata de un proceso complejo, resultado de la participación de factores diversos. El acoso laboral es tan antiguo como el propio trabajo, pues la presión en el entorno laboral siempre ha existido.
Sin embargo, el fenómeno que nos ocupa, entendido básicamente como una forma de abuso psicológico que ocurre en el lugar de trabajo, permaneció invisible durante mucho tiempo; pero ha adquirido gran protagonismo en los últimos años en el campo de la psicología de las organizaciones.

El Código de Trabajo es una de las normas jurídicas que ha sido objeto de modificaciones en función de responder a los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y a la actualización del modelo económico que lo sustenta. Quedó aprobado por la Asamblea Nacional (parlamento bicameral) como la Ley 116, el 20 de diciembre de 2013, y entró en vigor junto a su reglamento, el Decreto 326, el 18 de junio de 2014; ambos publicados en la Gaceta Oficial No. 29.
En estos instrumentos legales se exponen las regulaciones que garantizan la protección de los derechos y el cumplimiento de los deberes, derivados de la relación jurídico-laboral establecida entre los trabajadores y los empleadores; y puntualmente los derechos de trabajo y de seguridad social que se confieren a Ia mujer trabajadora. El derecho laboral cubano tiene rango constitucional, plasmado en varios capítulos referidos a la educación y cultura, la igualdad y los derechos, deberes y garantías constitucionales.

Lunes, 22 Septiembre 2014 13:51

¿Divorcio a la cubana?

Falta de comunicación, celos, violencia, desamor, desencanto, convivencia difícil, un nuevo amor, diferencias irreconciliables, falta de privacidad, de vivienda o simplemente el distanciamiento figuran en una larga lista de razones que mueven hoy día a no pocas cubanas y cubanos a poner fin a su vida en pareja, sea por el divorcio legal -si hay matrimonio formalizado- o por disolución de la relación, en caso de uniones libres.
Lo cierto es que las personas se unen y se separan con facilidad y frecuencia en esta isla caribeña, en lo que se ha identificado como parte de las tendencias actuales de la familia cubana, incluida una alta recurrencia a vivir en pareja, el incremento de las uniones consensuales y también de la disolución de esos vínculos y el divorcio.

Publicado en HISTORIAS COTIDIANAS

La política de empleo en Cuba se había enfocado en el pleno empleo y su gestión la organizaba el Estado, en lo fundamental en entidades estatales. Hoy asistimos a un proceso de reestructuración del empleo estatal como una de las principales medidas para alcanzar la eficiencia productiva, lo que ha provocado que la política, en esta esfera, sea sobre la base de la gestión individual de empleo, con excepción de grupos vulnerables (Resolución 35/2004), en los cuales no se encuentran las mujeres.
Por tanto, el Estado deja de tener protagonismo en dos aspectos: primero, en la gestión misma del empleo y, segundo, en la creación de fuentes de empleo, al otorgárseles importancia a las formas no estatales: cooperativas y trabajo por cuenta propia.
En la actualización del modelo económico ha quedado clara la necesidad de que el excedente de fuerza de trabajo que existe en el Estado pase a otras formas de propiedad; pero tal exigencia requiere pensar en el futuro para preservar lo mejor de nuestra fuerza de trabajo en el sector estatal, ya que la población en edad laboral está disminuyendo.