Entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible hasta el año 2030 se encuentra "lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas". Dentro de este, la meta No. 5 expresa: "Asegurar la participación plena y efectiva de las mujeres y la igualdad de oportunidades de liderazgo a todos los niveles decisorios en la vida política, económica y pública".
En este sentido, la incorporación de las mujeres al espacio público y a los cargos de dirección constituye asunto de interés en disímiles espacios de reflexión. En esa línea, también la Red de Género y Salud Colectiva (RGSC), de la sección de medicina social de la Sociedad Cubana de Salud Pública, aupa y promueve investigaciones, acciones y debates.
Cuba, en consonancia con los mandatos vinculantes de la agenda emanada de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing 1995), puso en vigor el Plan de Acción Nacional, con acciones dirigidas a desarrollar políticas que posibilitaran el acceso de las mujeres a niveles de dirección superior. Sin embargo, no son pocos los conflictos que aparecen en el propio proceso de concertación de dichas acciones y la consecusión de la armonía necesaria entre la vida laboral y familiar de las mujeres, que una vez en los cargos de dirección, vivencian varios niveles de tensión.

Viernes, 26 Febrero 2016 19:53

El "rincón" de los derechos

No todas son malas noticias cuando hablamos de la protección legal a la presencia femenina en el sector no estatal. Algunos sitios privilegian las buenas prácticas, aunque amparadas más en la conciencia de quienes están al frente del negocio que en el respeto a la ley.

No sé si la magia está en que todas sean mujeres. Tal vez lo que rige tanto orden es el respeto y la buena comunicación, la mezcla de decencia y exigencia o la combinación de profesionalidad con disciplina. Mas, lo cierto es que en la cafetería de alimentos ligeros “El rincón del sabor”, la convivencia de sus trabajadoras es placentera. Parece que no hay lugar para las violaciones de los derechos laborales femeninos. 
Y es que no es verdad oculta que en cualquier ambiente, aunque existan leyes bien instituidas y sean de las más avanzadas, poco puede hacer la realidad ante las imperfecciones humanas. Más aún si se trata del todavía naciente sector no estatal cubano, que se consolida dentro de un ambiente permeado de desconocimientos e improvisaciones y simula a veces mirar de lejos el aprobado y renovado Código de Trabajo.

Publicado en Buenas prácticas

El derecho laboral, a lo largo de los años, ha resultado una arista controversial para los que deben practicarlo y para quienes velan porque se les aplique adecuadamente. 
Diversas son las nomenclaturas, leyes y decretos que encierran los deberes y derechos de las personas que trabajan, que no siempre se ejecutan o ventilan adecuadamente. 
Ante la apertura en Cuba del sector no estatal, una brecha se abre entre el cumplimiento de las leyes del derecho laboral en un lado y en el otro. Entre las preocupaciones más recurrentes residen aquellas vinculadas con las mujeres incorporadas a los negocios particulares.
SEMlac conversa, a propósito del tema, con Jennifer Batista Torres, profesora de Derecho Laboral del Departamento de Asesoría Internacional de la Facultad de Derecho, de la Universidad. 

El entusiasmo de Gisela Vilaboy por el trabajo comunitario no la dejó conformarse con emprender un exitoso negocio de artesanía junto a su esposo, hace cinco años.
"Bambú Centro", el taller que comparte el matrimonio en el barrio Los Sitios, uno de los más pobres y céntricos de La Habana, se ha convertido en espacio para atender conflictos sociales mediante el arte.
Al dorso de la entrada del Barrio Chino habanero se localiza la sede del emprendimiento que la artista independiente aspira a oficializar muy pronto como cooperativa del Ministerio de Industrias, apoyada en las nuevas regulaciones que operan en el país para ampliar esta forma de gestión laboral desde 2013.
Las habilidades manuales que se transmitieron generacionalmente en su familia de padre carpintero ebanista y madre costurera y artesana de papier maché han sido sustento de la mujer de 44 años, graduada de Artes Plásticas y Restauración en el curso para trabajadores de la Universidad de las Artes de Cuba.
Gisela y su esposo Carlos Martínez confeccionan muebles y objetos decorativos de bambú junto a cuatro ayudantes de la localidad, en su mayoría jóvenes que se encontraban sin trabajo o provienen de familias de bajos ingresos.
La caña del bambú es la fuente de sustento de todo este grupo que hoy vende productos en las ferias más importantes del país, como HABANARTE, Fiart, Arte para mamá, Arte en la Rampa, la Feria del Libro y espacios de venta fijos en Varadero, Matanzas y Pinar del Río.
En el barrio Los Sitios, de La Habana, Gisela y su esposo Carlos Martínez levantaron su proyecto"Desde niña me gustó la artesanía y quería ser artista. Cuando entré a la universidad, llevaba años ejerciendo empíricamente, después de recibir varios cursos de restauración", relata a SEMlac la creadora.

Publicado en CULTURA DE GÉNERO
Lunes, 26 Octubre 2015 14:34

Una mujer mueve los controles

Detrás del escenario, desde el fondo oscuro de la sala, del lado de allá de la cabina… una mujer tiene el control. No importa que la historia de la Ingeniería de Sonido ubique siempre a un hombre al mando. Ella no cree en estereotipos. Nunca ha creído. Siempre se sintió capaz y segura de sí misma como para conquistar cualquier meta lejana, de esas que cualquiera vería como un imposible de los más descabellados. Porque Rebeca Alderete casi se burla de cualquier convencionalismo.
Ecualiza su vida con la misma destreza con la que mueve los controles del audio de cualquiera de las bandas que solicite su talento. Graba a diario el CD de su existencia con semejante confianza a la que la guía en sus sesiones en los Estudios Abdala con el cliente de turno. Para eso hay carácter. Para eso hay capacidad. Ni siquiera al volante sabe ceder el rumbo de su vida. Maneja con la misma valentía con la que un chofer profesional enfrentaría la pista más arriesgada. Porque esta joven de 34 años ostenta un todo incluido que cualquiera admiraría.
Y son varios los proyectos propios que tiran a diario de sus rutinas cargadas de adrenalina y decisiones trascendentales. Pero cuando está tras las consolas de audio, nada más cautiva su atención. Nadie mejor que ella para exigirse lo máximo.

Publicado en Buenas prácticas

El sexismo contenido en mitos, prejuicios y estereotipos de la cultura patriarcal se traduce muchas veces en malestares que experimentan las mujeres, al sentirse a veces sobre exigidas, marginadas o subestimadas en los espacios laborales, reconocieron especialistas de diversas disciplinas.
"Aunque se trata de prácticas que condicionan la aparición de enfermedades y padecimientos diferentes para hombres y mujeres, los riesgos psicosociales tienen un mayor impacto para ellas", precisó a SEMlac Lucía García Ajete, especialista de capacitación de la Empresa de Proyectos para Industrias Varias (Eproyiv).
Entre las tensiones que afectan la salud de las cubanas están las asociadas a la sobre carga de la doble jornada laboral, dentro y fuera de casa, argumentó la experta durante el taller "Gestión empresarial con perspectiva de género: salud, riesgos y protección laboral", realizado el 12 de octubre en la capital cubana, convocado por la Empresa de Gestión del Conocimiento y la Tecnología (Gecyt).

Publicado en CULTURA DE GÉNERO

Como es sabido, los métodos de gestión y dirección laborales aplicados en las empresas generan impactos diferenciados sobre mujeres y hombres. Si no se comprende la esencia de justeza y se evalúa la gestión con este principio para alcanzar equidad en consideración, entonces es muy probable que las brechas de oportunidades y derechos entre las personas de diferente sexo se vayan ampliando.
Durante muchos años, después del triunfo de la Revolución Cubana, por voluntad política, nuestra sociedad concretó muchos sueños en la vida de las mujeres; empero, hoy sabemos que evidentes contradicciones sociales esperan nuevas y determinantes decisiones. ¿Acaso no son más las mujeres con alto nivel de capacitación y, sin embargo, las estadísticas muestran que mayormente están ocupando puestos de trabajo en la esfera de los servicios, con menores salarios y no resaltan en cargos de dirección?

Viernes, 25 Septiembre 2015 18:55

Dirigir una minindustria me hizo mujer orquesta

La curiosidad por transformar elementos con la mezcla de sustancias fue el motivo por el cual Gisela Blanco Ramírez se hizo ingeniera química, hace 22 años, en su natal provincia Holguín, a 735 km de La Habana.
De esa vocación por la alquimia sacó las ideas para encauzar la minindustria de conservas de alimentos “Sí se puede”, ubicada en el municipio habanero de Centro Habana, que en ocho años pasó de ser un local ruinoso con producciones deficientes a la rentabilidad y crecimiento actuales.
“Lo que más me gusta hacer en la vida es elaborar productos de buena calidad, competitivos.
Me la paso experimentando”, revela a SEMlac la también dueña de “Vinos JP”, una tienda vinatera que fundó en septiembre de 2014.
Antes de comenzar a dirigir esta cooperativa, Blanco fue profesora de bioquímica en la Universidad de Holguín, donde alcanzó el grado de máster. Pero la economía apremiaba y en 2002 debió dejar la cátedra para emplearse en una agencia de Seguridad y Protección en su provincia.
“Cuando me mudé a La Habana, en 2006, me ofrecieron dirigir la minindustria, que estaba casi en cero, y hoy es una de las más exitosas de la provincia”, reconoce a SEMlac esta mujer de 47 años.
Al ocupar ese cargo, ya contaba con capacitaciones en negocios, ética profesional, motivación laboral, protocolo, entre otros, a las que fue sumando temas de higiene, nutrición y normas técnicas.

Publicado en CULTURA DE GÉNERO

Ofrecer algo más, sumando reflexiones, criterios de clientes y las motivaciones de las mujeres que lo soñaron podría resumir la esencia de O2, un spa capitalino que, además de ejercicios y belleza corporal, ofrece arte y jardinería, consejos nutricionales o culinarios y hasta música.
"Siempre quise tener algo propio", confesó a SEMlac Omara Mirabal López, cibernética de 51 años, amante de las artes y ahora mujer de negocios. Razones múltiples coincidieron para llevar a esta profesional de las ciencias exactas a la construcción de un espacio para practicar ejercicios, arreglarse el cabello o hacerse la manicura, o sea, para atender "la parte más bien estética del cuerpo", como ella misma define.
"Pero no estaba muy conforme y para hacer un poco menos frívola la elección de la peluquería y el gimnasio, se me ocurrió armar un proyecto mayor que tuviera conexiones con el arte, con la cultura", relató Mirabal, quien acometió el empeño junto a sus dos hermanas.
Así, O2 Spa, al fondo del conocido Zoológico de 26, en La Habana, "propicia un espacio de relajación y esparcimiento, servicios de gimnasio, spinning, ejercicio de pilates, yoga, tratamientos faciales, masajes, peluquería, manicura y pedicura", según reza uno de los anuncios que lo promocionan en su blog digital (http://o2spahabana.wordpress.com/).
Pero también sirve "tragos, tapas, bocaditos, dulces, y hasta libros y discos… ¡engordamos el alma!, ¡rompemos las costuras gramaticales!", consta en otra de las promociones en línea.

Publicado en CULTURA DE GÉNERO
Lunes, 22 Junio 2015 15:23

¡Que no somos Barbie!

Anayce nunca creyó que, siendo diseñadora de moda, algún día llegara a sentirse tan excluida de las ofertas de estilos disponibles en los establecimientos de comercialización cubanos.
Claro, Anayce ya no es aquella estudiante universitaria que conjugaba "casualmente" cualquier elemento y le quedaba como anillo al dedo. Hoy tiene 33 años y, como su madre y su hermana, ha rellenado aquella silueta veinteañera de criollita de Wilson. Encima, está embarazada.
"En la red de tiendas nacionales casi todas las prendas que se comercializan son importadas -comenta la joven-, ropas de factura bastante económica y de precios baratos, generalmente de producción china. Pero el mayor porcentaje de ellas clasifica para jovencitas, para muchachas comprendidas quizás entre los 15 y los 30 y tanto años, con siluetas muy esbeltas y tallas pequeñas. No se cubren todas las necesidades del mercado para señoras de mediana edad, que según el biotipo de la mujer cubana tienen tendencia a engrosar las caderas y los bustos".
La imagen de la Barbie, lamentablemente, no solo se queda para admirar en las revistas o los programas de televisión. Poco a poco la hemos legitimado en el día a día sin advertir que, a la larga, somos nosotras las más perjudicadas.

Publicado en HISTORIAS COTIDIANAS