Como es sabido, los métodos de gestión y dirección laborales aplicados en las empresas generan impactos diferenciados sobre mujeres y hombres. Si no se comprende la esencia de justeza y se evalúa la gestión con este principio para alcanzar equidad en consideración, entonces es muy probable que las brechas de oportunidades y derechos entre las personas de diferente sexo se vayan ampliando.
Durante muchos años, después del triunfo de la Revolución Cubana, por voluntad política, nuestra sociedad concretó muchos sueños en la vida de las mujeres; empero, hoy sabemos que evidentes contradicciones sociales esperan nuevas y determinantes decisiones. ¿Acaso no son más las mujeres con alto nivel de capacitación y, sin embargo, las estadísticas muestran que mayormente están ocupando puestos de trabajo en la esfera de los servicios, con menores salarios y no resaltan en cargos de dirección?

Viernes, 25 Septiembre 2015 18:55

Dirigir una minindustria me hizo mujer orquesta

La curiosidad por transformar elementos con la mezcla de sustancias fue el motivo por el cual Gisela Blanco Ramírez se hizo ingeniera química, hace 22 años, en su natal provincia Holguín, a 735 km de La Habana.
De esa vocación por la alquimia sacó las ideas para encauzar la minindustria de conservas de alimentos “Sí se puede”, ubicada en el municipio habanero de Centro Habana, que en ocho años pasó de ser un local ruinoso con producciones deficientes a la rentabilidad y crecimiento actuales.
“Lo que más me gusta hacer en la vida es elaborar productos de buena calidad, competitivos.
Me la paso experimentando”, revela a SEMlac la también dueña de “Vinos JP”, una tienda vinatera que fundó en septiembre de 2014.
Antes de comenzar a dirigir esta cooperativa, Blanco fue profesora de bioquímica en la Universidad de Holguín, donde alcanzó el grado de máster. Pero la economía apremiaba y en 2002 debió dejar la cátedra para emplearse en una agencia de Seguridad y Protección en su provincia.
“Cuando me mudé a La Habana, en 2006, me ofrecieron dirigir la minindustria, que estaba casi en cero, y hoy es una de las más exitosas de la provincia”, reconoce a SEMlac esta mujer de 47 años.
Al ocupar ese cargo, ya contaba con capacitaciones en negocios, ética profesional, motivación laboral, protocolo, entre otros, a las que fue sumando temas de higiene, nutrición y normas técnicas.

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Ofrecer algo más, sumando reflexiones, criterios de clientes y las motivaciones de las mujeres que lo soñaron podría resumir la esencia de O2, un spa capitalino que, además de ejercicios y belleza corporal, ofrece arte y jardinería, consejos nutricionales o culinarios y hasta música.
"Siempre quise tener algo propio", confesó a SEMlac Omara Mirabal López, cibernética de 51 años, amante de las artes y ahora mujer de negocios. Razones múltiples coincidieron para llevar a esta profesional de las ciencias exactas a la construcción de un espacio para practicar ejercicios, arreglarse el cabello o hacerse la manicura, o sea, para atender "la parte más bien estética del cuerpo", como ella misma define.
"Pero no estaba muy conforme y para hacer un poco menos frívola la elección de la peluquería y el gimnasio, se me ocurrió armar un proyecto mayor que tuviera conexiones con el arte, con la cultura", relató Mirabal, quien acometió el empeño junto a sus dos hermanas.
Así, O2 Spa, al fondo del conocido Zoológico de 26, en La Habana, "propicia un espacio de relajación y esparcimiento, servicios de gimnasio, spinning, ejercicio de pilates, yoga, tratamientos faciales, masajes, peluquería, manicura y pedicura", según reza uno de los anuncios que lo promocionan en su blog digital (http://o2spahabana.wordpress.com/).
Pero también sirve "tragos, tapas, bocaditos, dulces, y hasta libros y discos… ¡engordamos el alma!, ¡rompemos las costuras gramaticales!", consta en otra de las promociones en línea.

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Lunes, 22 Junio 2015 15:23

¡Que no somos Barbie!

Anayce nunca creyó que, siendo diseñadora de moda, algún día llegara a sentirse tan excluida de las ofertas de estilos disponibles en los establecimientos de comercialización cubanos.
Claro, Anayce ya no es aquella estudiante universitaria que conjugaba "casualmente" cualquier elemento y le quedaba como anillo al dedo. Hoy tiene 33 años y, como su madre y su hermana, ha rellenado aquella silueta veinteañera de criollita de Wilson. Encima, está embarazada.
"En la red de tiendas nacionales casi todas las prendas que se comercializan son importadas -comenta la joven-, ropas de factura bastante económica y de precios baratos, generalmente de producción china. Pero el mayor porcentaje de ellas clasifica para jovencitas, para muchachas comprendidas quizás entre los 15 y los 30 y tanto años, con siluetas muy esbeltas y tallas pequeñas. No se cubren todas las necesidades del mercado para señoras de mediana edad, que según el biotipo de la mujer cubana tienen tendencia a engrosar las caderas y los bustos".
La imagen de la Barbie, lamentablemente, no solo se queda para admirar en las revistas o los programas de televisión. Poco a poco la hemos legitimado en el día a día sin advertir que, a la larga, somos nosotras las más perjudicadas.

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Lunes, 22 Junio 2015 14:59

Eva a la moda

Vestir el cuerpo (usar ropas) es una costumbre devenida del desarrollo psicosocial del ser humano, y de la necesidad ineludible de protegerse de temperaturas extremas así como de los embates de la intemperie y el Sol.
Pero, sin lugar a dudas, cubrirnos con telas también nos defiende de un sentimiento a veces incómodo y explicado universalmente en la vergüenza de Eva en el paraíso al entenderse desnuda y por tanto pecadora: el pudor.
Cada cultura, con sus particularidades religiosas, marcó el modo que encontró más idóneo para que las mujeres escondieran aquellas partes alusivas a lo sexual y a los placeres en general.
En el oriente del planeta estos modos han sido más celosamente defendidos, pero de nuestro lado del hemisferio, el transcurrir de los años hizo que variasen estilos, texturas, hasta acumular una tradición plena de referentes y conocimientos en torno a la moda.
¿Quién soy? Esa es la gran pregunta alrededor de la cual giran miles de tendencias filosóficas, y no es tan fácil de responder, como se ha demostrado. Sin embargo, la globalización nos ha regalado otra que quizás resulte más "útil", ¿A quién me quiero parecer?
Para ayudar aún más, los mass media se encargaron de prefabricar personas en serie. Les ponen un color de piel determinado, las visten, las peinan, y además, les colocan pensamientos, gestos, actitudes y se aventuran incluso a jugar con la moral.

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Viernes, 19 Junio 2015 19:39

¿La moda a cualquier precio?

"Si se usa, me lo pongo", se dicen a sí mismas las decididas. Sí, porque aunque parezca que es solo una voz interior, quienes las rodean no pueden dejar pasar inadvertidas estas incoherencias entre figura, comodidad y modernidad. Es fácil percatarse cuando la muchacha ha apostado por pagar cualquier precio con tal de estar a la moda.
Cuando hablo de precio no pienso solo en el costo monetario del capricho, pues solamente ese apartado llevaría varios comentarios para desmenuzarlo y entender las consecuencias en la vida de quien renuncia a cualquier necesidad con tal de tener su clóset "en la última".
Y ese análisis llevaría también pensar en las incongruencias entre las posibilidades del salario (o los ingresos alternativos) y las excesivas tarifas que "gritan" hasta las etiquetas de los vestuarios más imprescindibles (entiéndase ropa interior u otras prioridades de armario).
Pero el importe al que vamos hoy, que es el que más me atormenta (por la trascendencia en la calidad de vida de las sacrificadas), es el que involucra la salud mental y física subordinada a los vaivenes de la modernidad. Mucho se esconde detrás de los caracteres de quienes ponen a un lado cualquier vestigio de normalidad y raciocinio con tal de situarse a disposición de los caprichos de las tendencias del diseño del momento que viven. Y mucho determina también su estilo de vida.

Empatan un día con el siguiente y un trabajo con el otro, en jornadas consecutivas. Apenas conocen el descanso y al final de agotadoras tareas, sin pago ni vacaciones, siguen diciendo que ellas no trabajan.
Las amas de casa viven, casi siempre, en un laberinto interminable de labores domésticas y rigen sus destinos por una cargada agenda diaria que apenas les deja tiempo para sí mismas. Repartidas entre labores infinitas, complaciendo los gustos, demandas y necesidades de sus hijos, padres y esposos, parecen ser "la última carta de la baraja".
Así se autodefine Vivian Hernández, una habanera de 45 años que estudió, se hizo licenciada en Química, trabajó como universitaria asalariada en un laboratorio y desde hace 15 años, cuando nació su segunda hija, abandonó su puesto de trabajo para convertirse en lo que nunca soñó ser: ama de casa.
"No me quedó otra opción", dice ahora cuando recuerda los días en que, como a muchas cubanas, la crisis económica la llevó a cambiar el mundo laboral por el ámbito doméstico.
"Prácticamente desaparecieron los medios de transporte y me era casi imposible llegar al trabajo. Por si fuera poco, tampoco tenía quien me cuidara la niña. Entonces decidí olvidarme de mi título universitario y quedarme en la casa", explica Hernández.

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Lunes, 25 Mayo 2015 15:45

La obra de la vida: ¿Ec o no mía?

¿De dónde salen las decisiones que se toman sobre el dinero?, ¿En qué se piensa primero: en lo que se necesita o en el dinero que se dispone?, ¿Somos lo suficientemente razonables o actuamos por impulsos, costumbre o instinto? Respondiendo estas preguntas se crean las primeras bases para gastar el dinero.
En general, las personas, la familia y los hogares identifican primero el gasto y después el ingreso porque el primero se asocia a las necesidades siempre crecientes que, según el contexto, evoluciona de forma relacional con los seres humanos.
Los ingresos resultan directamente del mercado y responden a la demanda para la creación de valores, de acuerdo a las capacidades desarrolladas por las fuerzas productivas en cada situación histórica concreta.
Mientras no se articulen adecuadamente las demandas con las ofertas, no se satisfacen las necesidades. Para ello los gobiernos aprueban diferentes sistemas de dirección, organización y regulación de la economía, pero pocos se acercan y muchos se alejan.
Sin embargo, las personas se empeñan en creer que esto es posible y crean el proyecto de la obra de vida. Diseñan sus estrategias sencillas y creativas y construyen sus presupuestos alcanzables o no en el corto plazo de un día o el largo plazo de otro. Las actividades innumerables responden a las necesidades inimaginables que identificaron en las estrategias para alcanzar los objetivos específicos.

Martes, 27 Enero 2015 17:44

Voces apagadas

Trabajos para mujeres y trabajos para hombres. Así hemos calificado durante años aquellas profesiones u oficios que exigen cuotas adicionales de delicadeza o de fuerza. Para ellas, lo emocional, lo servil. Para ellos, lo rudo, lo difícil.
Estas construcciones culturales permanecen arraigadas a las sociedades contemporáneas como al inicio de los tiempos. Así se apegan a las rutinas y hasta las naturalizamos.
Es cierto que en determinadas especialidades constan avances en el desmontaje de estos universos laborales femeninos y masculinos. Sin embargo, solapadamente se deslizan otras manifestaciones discriminatorias que no se avienen a tales constructos.
En la mayoría de los países se considera a los hombres como eruditos en los deportes. Ellos predicen, acotan y se equivocan sin mayores consecuencias. Por eso también son los varones quienes, en este ámbito, dicen la primera y la última palabra.
Si bien muchas mujeres han asumido el periodismo enfocado en esos temas, con la ética y las competencias que requieren, siguen quedando al margen de determinadas acciones. Las hay camarógrafas, fotógrafas, editoras, directoras, reporteras y presentadoras de eventos deportivos; pero, ¿cuándo las hemos escuchado narrando?

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Cuando se narra o comenta el deporte en la prensa cubana, pocas veces salen de la voz de una mujer. Pese al camino ganado por ellas dentro del gremio periodístico, en materia de deporte siguen estando subvaloradas y se encuentran en minoría.
En ello coincidieron nueve reporteras deportivas entrevistadas por SEMlac en 2012 -una colombiana, una chilena y las demás de Cuba-, quienes no dudan en aclarar que, dado el esfuerzo y superación de cada una, ya no es quimera lejana el reconocimiento de colegas, atletas y público.
La inequidad de género en la prensa deportiva no es privativa del continente latinoamericano. En su artículo "Mujer, deporte y medios de comunicación", disponible en la web, el sociólogo español José Miguel Gutiérrez, de la Universidad de Valladolid, España, afirma que "la inclusión de mujeres periodistas en las plantillas de los grandes diarios deportivos es una asignatura pendiente, ya que aún no han asumido que gran cantidad de sus lectores habituales son mujeres y reclaman un espacio propio en este mundo todavía 'de hombres".

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