Viejas y nuevas brechas de desigualdad impiden que las mujeres, la población joven y de piel negra y mestiza aproveche mejor las nuevas oportunidades de empleo que generan los cambios económicos en Cuba, señalaron especialistas durante un debate en la capital cubana.
Asistentes a un foro sobre Empleo y Juventud realizado en la sede del no gubernamental Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR), el pasado 22 de septiembre, expresaron que las políticas de equidad deben enfocarse más en esos grupos poblacionales.
Aun cuando el modelo cubano tiene como meta la justicia y la equidad social, y ese enfoque se tiene en cuenta en su plan de desarrollo económico y social, urgen políticas y programas que tengan en cuenta las desigualdades sociales, por color de la piel, de género y generacionales, alertaron asistentes a un foro sobre Empleo y Juventud realizado en la sede del no gubernamental Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR).
La socióloga Dayma Echevarría León, investigadora del Centro de Estudios de la Economía Cubana, explicó que las cubanas, con una alta esperanza de vida de más de 80 años, son mayoría entre los graduados universitarios, los trabajadores de la ciencia y en los puestos técnicos y administrativos del sector estatal.
Sin embargo, han experimentado una salida sostenida del empleo, son minoría en el sector por cuenta propia y entre los usufructuarios de tierras, además de que decrecen en los sectores típicamente masculinos.
En el actual contexto cubano se han profundizado, además, otras brechas de desigualdad por color de la piel, generacional y territorial, agregó la profesora.

Publicado en CULTURA DE GÉNERO
Domingo, 30 Octubre 2016 20:57

Plásticos Dulce, un negocio con años altos

A Dulce María Torres no le temblaron las piernas cuando decidió echar a andar por el difícil camino de emprender. Con casi seis décadas sobre sus hombros, solo pensaba en qué hacer para mantener los ingresos personales y no quedarse al mando de la cocina o frente al televisor, luego de la jubilación. Las nuevas reformas económicas y ampliación del trabajo por cuenta propia facilitaron la decisión en la que no faltó el consenso familiar.
Con el reto de asumir una jornada, que no sería nada fácil, abrió en 2014 su pequeño negocio. Pensó primero en plasticar, pero fue su hija Hilda quien sugirió buscar un nicho de mercado y diferenciarse de la competencia; amplia en ese entorno.
Apostar por la encuadernación de documentos fue entonces la manera de distinguirse. Junto a su esposo Félix anduvo por el más recóndito lugar, desde un Photoservice hasta otros emprendimientos que tenían la misma finalidad. Había que estudiar el mercado, los precios y, sobre todo, ver la calidad con qué otros realizaban el mismo trabajo, cuenta ahora. 

Publicado en Ellas cuentan
Domingo, 30 Octubre 2016 20:57

Emigrar: el doble costo

La emigración, como proceso personal, resulta una de las experiencias más desgarradoras que viven los seres humanos. No hablamos de la migración de grupos de personas buscando mejores tierras para asentarse o desarrollar sus comunidades, como lo enmarca la historia. Hablamos de la renuncia, del desapego obligado, del olvido...
En medio de estos procesos de "mudanza", se encuentran muchas mujeres. Ellas, marcadas por roles estereotipados de la familia, núcleo afectivo del hogar... cargan con sus historias a crearse nuevos contextos y aprender a vivir en ellos. Y aunque la mayoría debe concentrarse en lograr la meta planteada con esta variación de su situación geográfica (que casi siempre alude a mejoría económica), algunas optan por exprimir el jugo de las nuevas condiciones; emprenden planes nuevos o les dedican todas las ganas a los existentes.
Sandra Álvarez, activista feminista y antirracista, si bien era conocida en Cuba por su labor inclusiva y los textos publicados en su blog Negra cubana tenía que ser, desde su asentamiento en Alemania promueve, con más énfasis, sus posturas a favor de la igualdad, y concreta proyectos como el Directorio de Afrocubanas.
Sobre este doble rasero de la emigración conversa ahora.

Publicado en HISTORIAS COTIDIANAS
Lunes, 26 Septiembre 2016 17:31

El diseño abandona estereotipos

En algunos pasajes de la Semana de la Moda de La Habana se trocaron los roles típicos de hombre y mujer. Todo por la creatividad de quienes sueñan los diseños. Sería bueno creer que también por los nuevos aires de igualdad de ciertos ámbitos contemporáneos.

Nada de azules para hombres y rosados para mujeres. Adiós a las pamelas para las muchachas y sombreros para los muchachos. Esta vez no fueron sayas para ellas y pantalones para ellos. En la Semana de la Moda de La Habana, con el tema Artesanía e Identidad, muchos de los estereotipos del vestuario, marcados por el género, quedaron al olvido.
No es de extrañar que existan personas en el mundo de la creación que se burlen de los cánones de siempre. La historia tradicional va quedando atrás en algunos de los ambientes que habitamos y el mundo vuelve a llenarse de otros probables estilos, sin costuras estrechas ni dobladillos mentales. Más en el caso de una buena parte de los jóvenes cubanos, tan prestos a incursionar en cuanto de novedoso se les presente.
Tal vez por esa idiosincrasia de aventureros, durante los cinco días de esta edición para ponerse al tanto de cuanto se mueve en el mundo del diseño del vestuario cubano, las pasarelas vieron desfilar a muchachos orondos con sus pareos sobre las trusas y hasta pamelas rosadas en combinación con sus trajes de baño. ¿Quién se resiste a tal desafío? El cuello y la corbata ya son cosa del ayer para quienes entienden que estas piezas tradicionales no se requieren para reforzar la masculinidad. También porque ese concepto arcaico de masculinidad quedó un poco al olvido para enaltecerlo con otras ideas complementarias más vitales y enriquecedoras.

Publicado en Buenas prácticas
Lunes, 26 Septiembre 2016 17:31

Por una fotografía inclusiva

Las artes plásticas, por lo general, han revelado a las mujeres más como modelos que como creadoras. Sin bien la historia recoge a muchas figuras femeninas que marcaron un aparte en su época, fueron y siguen siendo los hombres quienes dominan en tales campos.
Desde hace algunas décadas, en tanto, el mundo de la visualidad experimenta un auge de mujeres artistas, quienes proponen miradas muy interesantes sobre temas vinculados con el género.
Ained Cala se incluye en este grupo. Su quehacer como fotógrafa descubre temas polémicos y susceptibles de la realidad cubana, tales como la diversidad sexual.
En las fotografías que propone esta muchacha, tanto las de carácter documental como las de estilo conceptual, destacan esos argumentos casi invisibles, que fuertemente sustentan exclusiones y marginación.

Publicado en HISTORIAS COTIDIANAS
Lunes, 26 Septiembre 2016 17:31

Guajiras, plásticas y sensacionales

El arte de creación grupal es un hecho entre las mujeres cubanas. Así lo demuestran Yailyn y Amarilys González, las integrantes de Plastic Guajiras, un proyecto que tiene mucho para decir y hacer fuera de los códigos convencionales

Cuando se indaga un poco por las artes plásticas protagonizadas por mujeres en Cuba, bien se sabe que no hay muchos nombres para conformar una lista. Razones aparte y clasificaciones fuera, lo cierto es que, con excepción de algunas que se han colado entre la élite por sus incomparables cualidades artísticas, resulta difícil hallar mujeres en un mundo que no tiene razones para ser mayoritariamente masculino.
Por esa particularidad de minoría, y porque entre las jóvenes resulta más complicado aún imponerse, la historia de Plastic Guajiras resulta tan interesante. Nacidas del Grupo 609 --presente en cualquier estudio de todo lo innovador que se hizo en las academias y con sello femenino--, Yailyn y Amarilys González continúan creando. Y así seguirán, porque esa es su esencia.
Aunque combinan a diario sus caracteres, en la actualidad Yailyn no reside permanentemente en Cuba. Pero eso no le impide contestar algunas preguntas sobre su devenir artístico y el destino de las mujeres cubanas en el mundo de las artes plásticas. Mientras, Amarilys se prepara para una nueva expo.

Publicado en Ellas cuentan
Lunes, 26 Septiembre 2016 17:31

Emprendedoras a toda velocidad

La apertura del trabajo por cuenta propia ha estimulado la inventiva de muchas cubanas. Aunque no resulta sencillo encontrar un nicho en el mercado de las actividades aprobadas para ejercer por cuenta propia, algunas mujeres han creado negocios reconocidos por la calidad de su servicio y originalidad.
Al clásico taller de reparación de bicicletas, la ingeniera cubana Nayvis Díaz Labaut le sumó cultura de servicio, capital humano preparado y una mirada empresarial. A Díaz Labaut le gusta romper con esquemas y se propuso, además, que Velocuba -el nombre que lleva la pequeña empresa- estuviera integrada por mujeres, una manera de romper con los prejuicios que conciben al mundo del ciclismo como un espacio exclusivo de hombres.
"Al principio éramos Dayli Carvó Interian y yo haciendo todo el trabajo. Dayli es licenciada en cultura física y ciclista por muchos años. Yo tuve que aprender del mundo de las bicicletas y empecé embarrándome las manos de grasa. Hacía de todo: limpiaba, atendía a los clientes, repartía sueltos promocionales en la calle, llevaba la administración y la contabilidad", dijo Díaz Labaut a SEMlac.

Publicado en CULTURA DE GÉNERO
Viernes, 26 Agosto 2016 17:11

Mujeres en el cuidado sin fin

Sea con pago o sin él, en casa propia o ajena, las cubanas siguen haciendo la mayor parte del trabajo de cuidado que es vital para la vida y la economía, aunque ese esfuerzo suele transcurrir invisible a la vista social y en las cuentas nacionales.
Así fue siempre para Melania Soto. Ella no gana nada por lo que hace en casa, donde se encarga por completo de la limpieza, parte de las compras, todo lo que se cocina, se lava y se plancha, además de garantizarles un poco la vida y el descanso a los demás, "los que trabajan", dice ella.
"Mi esposo y mis hijos me ayudan mucho, pero yo soy quien está al frente de la casa; mientras ellos estudian y trabajan, yo garantizo 'la retaguardia'", explica a SEMlac esta mujer de 48 años, residente en la capital cubana.

Publicado en CULTURA DE GÉNERO
Viernes, 26 Agosto 2016 17:11

Altruistas de tiempo completo

Mientras la mayoría de las personas que emigra de Cuba exprime el tiempo todo lo que puede para ascender económicamente y encontrar su lugar en esa otra realidad , algunos hombres y mujeres aprovechan su nuevo comienzo para encausar sus vidas en distintos sentidos.
Ya sea por azar o por elección, hay seres humanos que disfrutan empleando sus horas y recursos para el bien de los demás.
Anisleidy Martínez Fonseca, una cubana que vive en Holanda desde el año 2009, ha encontrado en su camino la senda del altruismo y no lo ha pensado dos veces antes de transitarla.
De conjunto con Paulien Bakker y Anaïs López, emprendió un proyecto de documental en un orfanato de Ruanda. Los lazos que allí establecieron las jóvenes traspasaron los roles profesionales, implicando cada vez más su desenvolvimiento personal.
Entonces surgieron retos para elaborar vías diferentes y oportunas de colaborar con aquella comunidad infantil. Encontrar a la madre de dos de los niños, recaudar fondos para mejorarles las condiciones de vida a los infantes, mostrarle atisbos de que el mundo es hermoso y vale la pena luchar por él, fueron algunas de las metas que estas chicas se plantearon, y lograron.
Sobre esta sentida experiencia conversa Anisleidy Martínez Fonseca con SEMlac.

Publicado en HISTORIAS COTIDIANAS

Dejar de ser trabajadora por cuenta propia para crear una cooperativa significó Daysi Delgado Batista una mejora económica y un cambio de mentalidad, que benefició también a su familia. Los retos de esta pequeña empresa radicada en La Habana pueden ser comunes a los de otras de su tipo aprobadas hasta la fecha por el gobierno cubano.
DAJO es una cooperativa no agropecuaria con sede en el municipio capitalino Habana Vieja. Desde finales de 2014 ofrece servicios de lavandería, confecciones y alquiler de vestuario. Hoy sus 11 integrantes, nueve mujeres y dos hombres, impulsan esta cooperativa que preside Delgado Batista.
"Ayudando a mi esposo en su trabajo en la transcripción de algunos documentos, fui conociendo cómo era la ley, cuáles eran los requerimientos y pasos para la conformación de cooperativas hasta comprenderlo bien", recuerda Delgado Batista.
Con alguna experiencia como trabajadora por cuenta propia, ella vio la posibilidad de reunir a "las mujeres de la familia" que también realizaban oficios afines a la lavandería.

Publicado en Buenas prácticas