Lunes, 26 Marzo 2018 03:37

¿Educar es cosa de mujeres?

Hagamos un ejercicio simple de memoria: ¿a cuántos maestros recordamos durante nuestra formación? Seguramente serán muy pocos, y aquel que hayamos tenido lo más probable es que pertenezca al período universitario o, en menor medida, al preuniversitario.
No es por gusto que el Anuario Estadístico de Cuba, de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei), en su versión correspondiente al año 2016, dedica un apartado al rol de la mujer en la educación. Queda claro en la comparación de los últimos seis años que, mientras que el personal docente frente a las aulas estuvo alrededor de los 250 mil profesionales, alrededor de 160 mil de esta cantidad eran mujeres.
En igual proporción se manifestaba la diferencia en la enseñanza primaria, cuando el total rondaba los 80 mil profesores, y alrededor de 60 mil eran maestras. Como sugieren nuestras propias historias de vida, a medida que aumenta la enseñanza, crece la cantidad de hombres frente al aula. Por eso es que en la Secundaria Básica esa diferencia se reduce y ya son menos las maestras y más los profesores, aunque ellas siguen dominando las estadísticas.
Cuando llegamos a la universidad (¡vaya paradoja!) disminuyen considerablemente las profesionales que se enfrentan a esta responsabilidad. Como se ha evidenciado en otras ocasiones, esto se debe a que ellas se ven obligadas por las condiciones sociales a postergar más su realización profesional debido a razones del hogar y la familia. Por lo que un grado tal de especialización como el que requiere la enseñanza de las universidades está más cercano de las posibilidades de preparación de los hombres.

Publicado en Buenas prácticas
Lunes, 26 Marzo 2018 01:37

Por una infancia libre de estereotipos

El peligro de reproducir y recibir estereotipos sexistas está en todas partes. Pero hay espacios donde los sujetos son más vulnerables a estos constructos culturales. Se trata del contexto educativo y el hogareño. Y teniendo en cuenta esta mixtura, existen además edades donde las personas somos más sensibles a captar los prejuicios que, "sin querer", nos enseñan. Son las edades tempranas.
Las personas hasta los 6 años de edad aprenden básicamente por imitación de los adultos, y repetición de saberes inculcados. Por eso los familiares y cuidadores poseen un 99% de responsabilidad en lo que muestran chicos y chicas preescolares.
En estos momentos la alerta no solo da voces desde el punto reconocido de la educación estatal; sino que las nuevas alternativas de cuidado particular desatan otras preocupaciones.
Es cierto, siempre podemos sucumbir a la interpretación de lo masculino y lo femenino que tienen las educadoras de los círculos y jardines del estado. Estas figuras bien pueden estar sujetas a las asignaciones que la cultura, en su posición hegemónica, ha pautado.

Publicado en HISTORIAS COTIDIANAS

Casi la tercera parte de la población de América Latina y el Caribe son jóvenes y adolescentes que necesitan una atención prioritaria que les garantice derechos y oportunidades, señalaron en La Habana especialistas de diversas disciplinas.
"La inversión en las adolescentes no solo debe ser económica, sino en todo su alcance", consideró Rolando García Quiñones, representante auxiliar del Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa) en Cuba, durante el taller "Los jóvenes y adolescentes en América Latina y el Caribe hoy", realizado el pasado día 8 en la capital cubana, a propósito del Día Mundial de Población, fijado el 11 de julio.
El encuentro fue convocado por el Centro de Estudios Demográficos (Cedem) de la Universidad de La Habana, la Red de Estudios de Población y la Sociedad Cubana para el Estudio Multidisciplinario de la Sexualidad (Socumes), con el apoyo de Unfpa.
García Quiñones se refirió a múltiples factores que afectan a jóvenes y adolescentes en el mundo, desde la falta de recursos y políticas en función de sus necesidades y desarrollo, hasta tradiciones e influencias culturales.

Publicado en CULTURA DE GÉNERO