Buenas prácticas (22)

Miércoles, 29 Junio 2016 02:12

Arte sin límites

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Eva María Cabrera Portela pasa su vida creando mundos. Da igual si se trata de un programa televisivo, una película o un videoclip. Ella siempre da lo mejor y consigue su obra perfecta

Desde pequeña andaba por los estudios de grabación, en compañía de su madre, la diseñadora de ambientación Eva Portela. Aún no sabía a qué dedicaría sus pasiones porque mil sueños la desvelaban. Pero ese manojo de deseos fue quizás el que la condujo a convertirse, por las circunstancias y el talento, en diseñadora de arte de varios de los videoclips que andan por ahí, algunas películas y otros programas de televisión. Esta carrera combinó cada inquietud e hizo que no tuviera que decidirse por abandonar nada.
Eva María Cabrera Portela no puede estar sin hacer. Aunque ama el descanso y la paz de su casa, pasa sus días de proyecto en proyecto y repasa cada idea con el detenimiento y la exigencia de quien no se conforma con poco. Sabe que su profesión requiere preparación constante, cultura del detalle y capacidad de negociación con los intereses de quienes llevan las riendas de los proyectos y del personal que interviene en la realización del producto final.
Sin embargo, tal vez un punto a su favor sea que pasó cuanto curso se le puso enfrente en el Centro de Estudios de la Televisión. Eso hace que pueda integrar sus saberes en maquillaje, actuación, ambientación, vestuario y hasta guiones con tal de conseguir una dirección de arte completa y exquisita. Como le gusta decir a ella: "que cada ambiente sea un cuadro de perfecto acabado, donde cada elemento esté integrado y no haya un espacio vacío".

Mientras "afuera" el mundo continúa moviéndose sobre bases machistas, patrones sexistas y de discriminación, un grupo de personas (en su mayoría mujeres) debate, replantea y produce en torno al enfoque de género en los medios de comunicación, en América Latina.
De nuevo en La Habana, como cada dos años, se reedita una reunión para compartir experiencias, testimonios, críticas y buenas prácticas.
El espacio que acoge a profesionales de los distintos soportes (impresos, radiales, televisivos, digitales, publicitarios...), ostenta un nombre rimbombante (Evento Iberoamericano de Género y Comunicación), pero expresa un concepto íntimo, amistoso y explícito. Se resume en una tesis: la equidad.
Varias figuras -nacionales y foráneas-, coinciden repetidamente, pues no quieren perder la oportunidad de denunciar y proponer soluciones; otras llegan por vez primera y aseguran el retorno.
Las voces todas fraguan esa evolución de la conciencia inclusiva por la cual luchamos, y con la cual intentamos cambiar ese mundo (de afuera), que no se detiene.

Como coordinadora general de la multiplataforma Isladentro, Indhira Sotillo es la única mujer en Cuba que dirige un negocio privado vinculado a aplicaciones móviles.
Indhira Sotillo es una mujer emprendedora, "luchadora", como dicen en Cuba. Si fuera de otra forma, no lideraría hoy Isladentro, una multiplataforma desarrollada para teléfonos celulares. Si fuera de otra forma, no sería la única mujer en el país que dirige un negocio privado vinculado a aplicaciones móviles. Si fuera de otra forma, no hubiera pedido la palabra durante la ronda de negocios de empresarios nacionales con Barack Obama -durante la reciente visita del presidente norteamericano-, para demostrar su deseo de ser LA GUÍA cubana de referencia nacional e internacional.

Viernes, 26 Febrero 2016 19:53

El "rincón" de los derechos

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No todas son malas noticias cuando hablamos de la protección legal a la presencia femenina en el sector no estatal. Algunos sitios privilegian las buenas prácticas, aunque amparadas más en la conciencia de quienes están al frente del negocio que en el respeto a la ley.

No sé si la magia está en que todas sean mujeres. Tal vez lo que rige tanto orden es el respeto y la buena comunicación, la mezcla de decencia y exigencia o la combinación de profesionalidad con disciplina. Mas, lo cierto es que en la cafetería de alimentos ligeros “El rincón del sabor”, la convivencia de sus trabajadoras es placentera. Parece que no hay lugar para las violaciones de los derechos laborales femeninos. 
Y es que no es verdad oculta que en cualquier ambiente, aunque existan leyes bien instituidas y sean de las más avanzadas, poco puede hacer la realidad ante las imperfecciones humanas. Más aún si se trata del todavía naciente sector no estatal cubano, que se consolida dentro de un ambiente permeado de desconocimientos e improvisaciones y simula a veces mirar de lejos el aprobado y renovado Código de Trabajo.

La industria cubana del ron, tanto en la producción fabril como en el consumo social, todavía resulta un entorno masculinizado y prejuicioso para las mujeres. Una directiva de una eficiente empresa occidental brinda experiencias

La historia se remonta a cientos de años atrás, cuando piratas, bucaneros y corsarios, para festejar el motín recién capturado, enjuagaban su dicha en barriles de ron. Desde entonces la imagen asociada al más exquisito elíxir figura en una masculinidad estereotipada de tipos malos, rudos y feroces. Ha sido una representación difícil de desarticular, todavía hoy en un adolescente siglo XXI.
Bien lo sabe Naivi Bravo Noa, directora de la Empresa de Bebidas y Refrescos de Pinar del Río. Esta deviene una nave compleja de maniobrar, toda vez que hoy se sigue pensando al sector licorero como un eslabón eminentemente patriarcal, desde su producción fabril, liderazgo comercial hasta el propio consumo social.
Ella trata de dislocar cualquier pensamiento esquemático. Su acción es la mejor palabra. Lidera una de las gerencias más activas en el ramo, con una producción mercantil que rebasa los 27 millones de pesos y la elaboración anual de unos tres millones 310.000 cajas de refrescos y 531.000 cajas de bebidas alcohólicas. Su tripulación, dividida en varias entidades, suma 519 trabajadores. No es tarea fácil.