Buenas prácticas (24)

Dejar de ser trabajadora por cuenta propia para crear una cooperativa significó Daysi Delgado Batista una mejora económica y un cambio de mentalidad, que benefició también a su familia. Los retos de esta pequeña empresa radicada en La Habana pueden ser comunes a los de otras de su tipo aprobadas hasta la fecha por el gobierno cubano.
DAJO es una cooperativa no agropecuaria con sede en el municipio capitalino Habana Vieja. Desde finales de 2014 ofrece servicios de lavandería, confecciones y alquiler de vestuario. Hoy sus 11 integrantes, nueve mujeres y dos hombres, impulsan esta cooperativa que preside Delgado Batista.
"Ayudando a mi esposo en su trabajo en la transcripción de algunos documentos, fui conociendo cómo era la ley, cuáles eran los requerimientos y pasos para la conformación de cooperativas hasta comprenderlo bien", recuerda Delgado Batista.
Con alguna experiencia como trabajadora por cuenta propia, ella vio la posibilidad de reunir a "las mujeres de la familia" que también realizaban oficios afines a la lavandería.

Dos jóvenes madres llevan adelante una peculiar tienda de regalos

Gretel de la Rosa y Ailette Hernández lo entendieron por propia experiencia materna: es difícil encontrar juguetes en Cuba que reúnan todas las características indispensables: bueno, bonito y barato.
Ser madre de dos pequeños, entre los dos y seis años, significó para cada una la titánica tarea de encontrar divertimentos atractivos y manuables. Pero la respuesta no siempre fue satisfactoria.
Juguetes importados, poco originales, de baja calidad y extremadamente caros les hicieron no solo replantearse una encomienda familiar sino pensar en un interesante negocio.
Así surgió Tin Marín, una peculiar tienda de regalos para niños y jóvenes, que desde noviembre de 2014 llena de variados productos y colores un acogedor local en la calle 48, entre 9 y 11, en el capitalino municipio de Playa.

Miércoles, 29 Junio 2016 02:12

Arte sin límites

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Eva María Cabrera Portela pasa su vida creando mundos. Da igual si se trata de un programa televisivo, una película o un videoclip. Ella siempre da lo mejor y consigue su obra perfecta

Desde pequeña andaba por los estudios de grabación, en compañía de su madre, la diseñadora de ambientación Eva Portela. Aún no sabía a qué dedicaría sus pasiones porque mil sueños la desvelaban. Pero ese manojo de deseos fue quizás el que la condujo a convertirse, por las circunstancias y el talento, en diseñadora de arte de varios de los videoclips que andan por ahí, algunas películas y otros programas de televisión. Esta carrera combinó cada inquietud e hizo que no tuviera que decidirse por abandonar nada.
Eva María Cabrera Portela no puede estar sin hacer. Aunque ama el descanso y la paz de su casa, pasa sus días de proyecto en proyecto y repasa cada idea con el detenimiento y la exigencia de quien no se conforma con poco. Sabe que su profesión requiere preparación constante, cultura del detalle y capacidad de negociación con los intereses de quienes llevan las riendas de los proyectos y del personal que interviene en la realización del producto final.
Sin embargo, tal vez un punto a su favor sea que pasó cuanto curso se le puso enfrente en el Centro de Estudios de la Televisión. Eso hace que pueda integrar sus saberes en maquillaje, actuación, ambientación, vestuario y hasta guiones con tal de conseguir una dirección de arte completa y exquisita. Como le gusta decir a ella: "que cada ambiente sea un cuadro de perfecto acabado, donde cada elemento esté integrado y no haya un espacio vacío".

Mientras "afuera" el mundo continúa moviéndose sobre bases machistas, patrones sexistas y de discriminación, un grupo de personas (en su mayoría mujeres) debate, replantea y produce en torno al enfoque de género en los medios de comunicación, en América Latina.
De nuevo en La Habana, como cada dos años, se reedita una reunión para compartir experiencias, testimonios, críticas y buenas prácticas.
El espacio que acoge a profesionales de los distintos soportes (impresos, radiales, televisivos, digitales, publicitarios...), ostenta un nombre rimbombante (Evento Iberoamericano de Género y Comunicación), pero expresa un concepto íntimo, amistoso y explícito. Se resume en una tesis: la equidad.
Varias figuras -nacionales y foráneas-, coinciden repetidamente, pues no quieren perder la oportunidad de denunciar y proponer soluciones; otras llegan por vez primera y aseguran el retorno.
Las voces todas fraguan esa evolución de la conciencia inclusiva por la cual luchamos, y con la cual intentamos cambiar ese mundo (de afuera), que no se detiene.

Como coordinadora general de la multiplataforma Isladentro, Indhira Sotillo es la única mujer en Cuba que dirige un negocio privado vinculado a aplicaciones móviles.
Indhira Sotillo es una mujer emprendedora, "luchadora", como dicen en Cuba. Si fuera de otra forma, no lideraría hoy Isladentro, una multiplataforma desarrollada para teléfonos celulares. Si fuera de otra forma, no sería la única mujer en el país que dirige un negocio privado vinculado a aplicaciones móviles. Si fuera de otra forma, no hubiera pedido la palabra durante la ronda de negocios de empresarios nacionales con Barack Obama -durante la reciente visita del presidente norteamericano-, para demostrar su deseo de ser LA GUÍA cubana de referencia nacional e internacional.