Buenas prácticas (22)

Tal como expresa la ISO 26000 de 2010, existe una necesidad expresa de incorporar los temas de género en las organizaciones, en aras de eliminar la discriminación de género que limita el desempeño de hombres y mujeres de cualquier sector.
Desde 2012, la Empresa de Gestión del Conocimiento y la Tecnología (GECYT) organiza talleres dirigidos al sector empresarial en particular, empeño que se ha nutrido de la colaboración de la Facultad de Psicología de la Universidad de la Habana, el Centro de Estudios de la Economía Cubana, la Academia de Ciencias de Cuba y otras organizaciones que, desde hace algunos años, trabajan los temas de género en función de incorporar lo más positivo de este enfoque para lograr una mayor equidad.

Ante la falta de trabajo remunerado para las mujeres rurales, campesinas y líderes de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) emprenden proyectos que garanticen la independencia económica femenina y rompan inequidades de género.
Cuando en 2010 Idelbis Dieppa comenzó a dirigir la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Sabino Pupo, en el municipio camagüeyano de Nuevitas, a 535 km de la capital, debió enfrentarse a la desconfianza machista por ser la única mujer en una de las cooperativas más improductivas de la zona.
Cuatro años después, la CCS tiene mejor rendimiento, sumó más de 30 asociadas y captará a otras cuando, a fines de año, se inaugure la florería, salón de belleza, lavandería y quesería surgidas por un proyecto de fortalecimiento de la agricultura suburbana que financia la organización internacional OXFAM.

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